Cosmovisión

El arte de la serenidad

La  vida se extiende mucho para quien sabe administrarla bien. -Hay que suavizar todas las cosas y hay que sobrellevar todas con buen ánimo. -El que dirige cada día como si fuese el último, ni suspira por el mañana, ni lo teme.-Debe conservarse con sumo cuidado lo que no se sabe cuándo va a faltar.

-El mayor impedimento para vivir es la espera, porque dependiendo del mañana, se pierde el hoy. -No esperes hasta que las circunstancias te dejen en libertad, sino sepárate tú mismo de ellas. -Es enemigo de la serenidad un compañero perturbado y que se lamenta de todo. -Hay que pensar cuánto más leve sea el dolor de no tener que el de perder.

-Habituémonos a desprendernos de la pompa y a valorar la utilidad de las cosas, no sus adornos. -En todas partes es un vicio lo que es excesivo. -Da entrada a la razón en las dificultades: pueden ablandarse las circunstancias duras y dársele amplitud a las estrechas y a las graves. -No envidiemos a los que están situados por encima de nosotros: Las cosas que parecían más excelsas se derrumbaron.

-Es más tolerable y más fácil no adquirir que perder. -Que no se apodere de nosotros la inconstancia, vicio en extremo enemigo de la serenidad. -Quien se dedica a muchas cosas, a menudo entrega a la suerte el dominio de sí mismo. -Es propio del hombre reírse de la vida antes que lamentarse.

-Es mejor aceptar con tranquilidad las costumbres públicas y los defectos humanos, y que no se escapen involuntariamente ni la risa ni las lágrimas. -No es grata y segura la vida de quienes viven siempre bajo una máscara. -Hay que mezclar y alternar la soledad y la compañía de la multitud. -No hay que tener la mente en la misma tensión constantemente.

-Hay que dar un alivio al espíritu: Tras haber descansado surgen los mejores y más vivos proyectos. -A través de las ocupaciones... se pasa la vida. -Ante todo es necesario evaluarse a uno mismo, porque las más veces nos parece que podemos más de lo que en verdad podemos. -Los patrimonios, son la causa máxima de las aflicciones humanas. -¡Qué tarde es comenzar a vivir... cuando hay que abandonar la vida! Séneca.

Amigo lector, haga de la serenidad... un arte. Usted ¿qué opina?