Cosmovisión

¿A dónde se fueron los años?

Ya me llegó mi invierno, ¿sabe?, el tiempo tiene su manera para tomarnos desprevenidos al paso de los años. Me parece que ayer todavía era joven... Pero no, parece que eso fue hace mucho tiempo.

¿A dónde se fueron los años? Sé que los viví. Guardo visiones de cómo fueron y de todas mis esperanzas y mis sueños. Pero ya llegó el invierno de mi vida y me ha tomado de sorpresa. ¿Cómo llegue aquí tan rápido? ¿A dónde se fueron los años?

Pensaba que ese invierno estaba tan lejos que no podía imaginar cómo sería. Pero me llegó. Algunos de mis amigos ya están jubilados y están volviéndose “grises”, como yo.  Unos están en mejor forma y otros peor que yo, pero veo el cambio. La edad se empieza a sentir y a notarse. Ahora somos las personas mayores que nunca pensamos que algún día seríamos.

Tomar la siesta ya no sólo es agradable, como lo era, ahora es obligatoria, porque si no lo hago, simplemente me quedo dormido donde esté sentado. Así he entrado en esta nueva etapa de mi vida... sin preparación alguna para enfrentar achaques y dolores.

Me arrepiento por hacer cosas que hubiese no querido hacer, y por no hacer cosas que debí hacer... Pero hay muchas cosas más de las que estoy contento.

Si aún no le ha llegado su invierno, déjeme recordarle que vendrá más rápido de lo que piensa. Así que cualquier cosa que quiera lograr, hágala rápido... hágala ya, no la posponga, porque nunca estará seguro si logrará vivir todas las estaciones... Haga ahora lo que quiere que de usted otros seres recuerden. La vida es un regalo. ¡Viva bien! ¡Disfrute todos los días!, pero sobre todo ¡Sea feliz!

Recuerde: La riqueza es la salud, no el dinero ni las cosas materiales. Le sugiero que goce su vida mientras dure. Si olvida nombres, no importa, ¡a lo mejor esas personas olvidaron que lo conocieron!

¡Posee tantas cosas que nunca usa! ¡Y hay tantos necesitándolas con urgencia! Téngalos muy en cuenta. Acuérdese que mucho de lo viejo fue muy bueno: Las viejas canciones, las películas clásicas, y lo mejor de todo: ¡Sus amigos del alma! Autor anónimo.

Amigo lector, cierto que nada es para siempre... que no lo sorprenda la llegada de  su invierno. Usted, ¿qué opina?