Cosmovisión

Tome en cuenta que...

La verdad todo lo protege. No hay guardián más poderoso que ella. -Respete siempre el punto de vista ajeno. No inicie una disputa a la primera divergencia de opinión. El otro puede estar en lo cierto. Reflexione sobre sus argumentos.

-No se hinche de orgullo cuando los demás lo alaben, ni se sienta abatido cuando lo culpen. -La paciencia es toda la fuerza que un hombre necesita. -No mantenga relaciones con quienes siembran la semilla del temor y la duda. -Evite hacerle a los demás todo aquello que usted piense que los demás no deberían hacerle.

-Así como una persona sin aliento muere, la vida desprovista de verdad es inútil y se vuelve morada para la contienda y la congoja. -El amor es dar y perdonar. Es expansión.  El egoísmo es recibir y olvidar. Es contracción.

-La bienaventuranza no es algo que llega. Es nuestra naturaleza verdadera y permanente. Hay que despertarla y merecerla. -Aún cuando no le sea posible servir a los demás, o no esté dispuesto a hacerlo, al menos, evite causar daño. -Un individuo nace para vivir su destino, no para hacer un papel en el drama de otros.

-Si el fracaso llega, tómelo como un desafío para desplegar mayores esfuerzos; analice por qué falló, y aproveche el beneficio de esa experiencia. Aprenda a tener éxito dentro de la turbulencia de la vida, y a vivir sin causar dolor a los demás.

-Acepte el mundo tal como es. Jamás espere que éste se amolde a sus necesidades o normas.

-No menosprecie a su prójimo. Aliente la inteligencia y creatividad de los otros. -Sea valiente, vaya tan lejos como su talento y experiencia puedan llevarlo.

-El hombre es la síntesis de todos los pensamientos, emociones y reacciones que surgen de su mente. Cuando la mente está limpia, será limpio el mundo que reconoce. Cuando la mente esté turbia y empañada por el temor, el mundo aparecerá como algo miserable y depresivo. Muchos le echan la culpa al mundo, sin saber que la falta está en ellos mimos.

-Olvídese de inmediato de todo el mal que le hicieron. Olvídese inmediatamente de todo el bien que ha hecho. -Por ningún motivo desarrolle celos, odio o envidia. Sathya Sai Baba.

Amigo lector: y usted... ¿qué opina?