Cosmovisión

Sólo mire hacia arriba

Si coloca un buitre en un cajón que mida dos metros por dos metros y que este completamente abierto por la parte superior, esa ave, a pesar de su habilidad para volar, será un prisionero absoluto. La razón es que el buitre siempre comienza un vuelo desde el suelo con una carrera de tres a cuatro metros. Sin espacio para correr, como es su habito, ni siquiera intentara volar sino que quedara prisionero de por vida en una pequeña cárcel sin techo.

El murciélago ordinario que vuela por todos lados durante la noche. Una criatura sumamente hábil en el aire, no puede elevarse desde un lugar a nivel del suelo. Si se le coloca en el suelo en un lugar plano, todo lo que podrá hacer es arrastrase indefenso y, sin duda, dolorosamente, hasta  alcanzar algún sitio ligeramente elevado del cual se pueda lanzar. Sólo así podrá despegar rápidamente.

La abeja obrera, al ser depositada en un recipiente abierto, permanecerá allí hasta que muera, a menos que sea sacada de allí. Nunca ve la posibilidad de escapar que existe por arriba de ella, sin embargo persiste tratando encontrar alguna salida por los laterales cercanos al fondo. Seguirá buscando una salida donde no existe ninguna, hasta que completamente se destruye a sí misma.

Las personas en muchas formas, somos como el buitre, el murciélago y la abeja obrera. Lidiamos con nuestros problemas y frustraciones, sin nunca darnos cuenta que todo lo que tenemos que hacer es ver hacia arriba. Esa es la respuesta, la ruta de escape y la solución a muchos problemas.

La tristeza mira hacia atrás, la preocupación mira hacia alrededor, la depresión mira hacia abajo, pero la fe... mira hacia arriba. Autor anónimo.

Amigo lector, en la vida, las pruebas y las penas son inevitables. Nos educan para privilegiar lo  material y para creer sólo en lo que vemos, oímos y tocamos... cuando para vivir plenamente, necesitamos también amor, sentido y esperanza.

En los momentos más difíciles, mientras las personas carentes de fe se desaniman y se frustran, las que se tienen fe, se sostienen y se agrandan. Es la fe la que nos ayuda a sobrellevar las penas y nos reconforta, la que amplía nuestros límites y libera nuestras capacidades... la fuerza que nos impulsa a dar el extra, la que aliada con la imaginación, la intuición y el ingenio... nos lleva al éxito.

No se abandone en la mediocridad, ni en la idea que la ayuda le caerá del cielo. Convénzase que la batalla es contra usted mismo, contra sus miedos y debilidades, sus rencores y la falta de fe en sí.

Atrévase... antes que mirar a cualquier lado para entristecerse, preocuparse o deprimirse, mire  hacia arriba. Persista con paciencia y disciplina. Confíe en sus atributos y sus capacidades, y entréguese, que sólo así... alcanzará sus sueños. ¿Usted qué opina?