Cosmovisión

Pato o águila

Hacía fila para ir al aeropuerto y un taxista se acercó, noté que el taxi lucia impecable, y el chofer pulcro y bien vestido. Amablemente abrió la puerta, me dio una tarjeta y dijo: Soy Willy (W), su chofer, mientras acomodo su maleta me gustaría que leyera mi Misión. Su misión decía: “En un ambiente amigable, hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera más rápida, económica y segura posible.”

El interior estaba igual que el exterior, limpio e inmaculado. Antes de tomar el volante W me dijo: ¿Le gustaría un café?, tengo regular y descafeinado, o preferiría un refresco de Cola regular o dietética, agua o jugo de naranja. Si desea leer, tengo estos periódicos y revistas. Si quiere escuchar la radio, éstas son las estaciones y la lista de canciones que tocan.

Mencionó que traía el aire acondicionado prendido y preguntó si la temperatura estaba bien. Luego me informó cual sería la mejor ruta a esta hora del día.

Dime W, ¿siempre has atendido a tus clientes así? No, solo los 2 últimos años. Mis primeros 5 los gasté quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuche en la radio al Dr. Dyer un “Gurú” del desarrollo personal. Decía que si te levantas esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás. Y dijo: Deja de quejarte. Sé diferente de tu competencia. No seas un pato. Sé un águila. Los patos solo hacen ruido y se quejan, las águilas se elevan por encima del grupo.

Eso me llegó. Yo estaba todo el tiempo haciendo ruido y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser águila. Mire a los otros taxis y sus chóferes, sus taxis estaban sucios, los chóferes eran hostiles y los clientes no estaban contentos.

¿Y los cambios te han pagado?, le pregunte. Mucho, en mi 1er año duplique mis ingresos y este año posiblemente los cuadruplique. Ya casi no estoy en el sitio de taxis. Mis clientes me hablan a mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si no puedo servirlos consigo un taxista águila  para que haga el servicio.

W decidió volar por encima del grupo como las águilas. Mientras que el resto de los taxistas siguen quejándose y haciendo ruido como los patos. Autor anónimo.

Amigo lector, ¿pato o águila?, usted decide.