Cosmovisión

La Oración de Joe Wright

En la sesión de inauguración del senado de Kansas en la “Kansas House of Representatives”,  se le pidió al pastor Joe Wright que hiciera la oración de apertura. Aún y cuando todos  esperaban una oración ordinaria,  esto fue lo que  escucharon:

Señor, venimos delante de Ti este día, para pedirte perdón y para pedir tu dirección. Sabemos que tu Palabra dice: “Maldición a aquellos que llaman bien lo que está mal” y es exactamente lo que hemos hecho. Hemos perdido el equilibrio espiritual y hemos cambiado nuestros valores.

Hemos explotado al pobre y hemos llamado a eso: “suerte”.

Hemos recompensado la pereza y la hemos llamado: “ayuda social”.

Hemos matado a nuestros hijos que aún no han nacido y lo hemos llamado: “la libre elección”.

Hemos abatido a nuestros condenados y lo hemos llamado: “justicia”.

Hemos sido negligentes al disciplinar a nuestros hijos y lo hemos llamado: “desarrollar su autoestima”.

Hemos abusado del poder y hemos llamado a eso: “política”.

Hemos codiciado los bienes de nuestro vecino y a eso lo hemos llamado: “tener ambición”.

Hemos contaminado las ondas de radio y televisión con mucha grosería y pornografía y lo hemos llamado: “libertad de expresión”.

Hemos ridiculizado los valores establecidos desde hace mucho tiempo por nuestros ancestros y a esto lo hemos llamado: “obsoleto y pasado”.

Oh Dios, mira en lo profundo de nuestros corazones; purifícanos y líbranos de nuestros pecados. Amén.

Como reacción un parlamentario abandonó la sala durante la oración y tres más criticaron la oración calificándola  como “un mensaje de intolerancia”

Durante las seis semanas siguientes, la iglesia “Central Christian Church” donde trabaja el pastor Wright recibió más de cinco mil llamadas telefónicas de las cuales sólo cuarenta y siete fueron desfavorables. Esta iglesia recibe ahora peticiones del mundo entero, la India, África, Asia para que el pastor Wright ore por ellos. Autor anónimo.

Amigo lector, será que no hemos sabido evolucionar en nuestros valores, los que ni  aprehendimos de nuestros padres -y peor aún- ni hemos sido capaces de transmitir a nuestros hijos. No hay mañana... Retomemos tan grave responsabilidad. Usted ¿qué opina?