Cosmovisión

Muerte lenta

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos. Quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú y su pareja diaria. Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, las sonrisas de los bostezos y los corazones de los tropiezos y los sentimientos.

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo. Muere lentamente quien destruye su amor propio y no se deja ayudar. Muere lentamente, quien no trabaja ni estudia y pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante. Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, el que  no pregunta acerca de un asunto que desconoce o no responde cuando le preguntan sobre algo que sabe.

Evite la muerte en suaves cuotas, recuerde siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar... Solamente la ardiente pasión hará que conquistemos una espléndida felicidad. Pablo Neruda.

Amigo lector, en un mundo tan cerrado como el que vivimos y que nosotros mismos nos empeñamos en cerrar, ¿cuántos creen que viven porque despiertan y respiran?, cuántos otros, al final de su vida,  se empiezan a cuestionar ¿cuál fue el motivo de su existencia? Asienta que la vida es mucho más que respirar, reír y llorar y... ¡No se resigne a una muerte lenta!

Deje de pensar que la vida no tiene sentido y/o que está predestinado. Rompa la rutina y emprenda retos que lo desafíen. Atrévase a recorrer nuevos caminos y a exigirse... Despierte sus talentos dormidos y consienta la fuerza que lo empuja hacer lo que anhela... ¡Sorpréndase de lo que es capaz!

Acepte que identificar sus pasiones y lo que le genera emociones y lo hace feliz, es tan sólo el primer paso para lograr una vida plena y satisfactoria. Honre su misión y su pasión de vida. Valore los detalles y los momentos que la vida le ofrece y disfrútelos.

Persiga lo que lo apasiona. Aférrese a sus sueños y hágalos realidades. Convenga que el propósito de la vida es lo que responde a: ¿Para qué estoy en este mundo?... y a la postre se convierte en el motivo que lo lleva a forjar su legado. 

Convénzase que vivir no es sólo respirar y tener el corazón latente, y hágase siempre consciente de... lo que decide, lo que hace y lo que sustenta. ¿Qué opina?