Cosmovisión

Golosinas

Conté mis años, y descubrí que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante que el que viví hasta ahora. Me siento como aquel chico que ganó un paquete de golosinas: Las primeras las comió con agrado, pero cuando percibió que quedaban pocas, comenzó a saborearlas profundamente.

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos, procedimientos, normas y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada. Ya no tengo tiempo para  soportar absurdas personas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido. Ya no tengo tiempo para  lidiar con mediocridades. No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.

No tolero a manipuladores y ventajosos. Me molestan los envidiosos que tratan de desacreditar a los más capaces para  apropiarse de  sus lugares, talentos y  logros.  Detesto, si soy testigo, de los defectos que genera la lucha por un majestuoso cargo. Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos. Mi tiempo es escaso como para discutir títulos. Quiero la esencia, mi alma tiene prisa... 

Sin muchas golosinas en  el paquete... Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana. Que sepa reír de sus  errores. Que no se envanezca con sus triunfos. Que no se considere electa, antes de hora. Que no huya de sus responsabilidades. Que defienda la dignidad humana. Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.

Lo esencial es lo que  hace que la vida valga la pena. Quiero rodearme de  gente, que sepa tocar el corazón de las personas. Gente a quien los golpes duros de la vida le enseñó a crecer con toques suaves en el  alma.

Sí, tengo prisa por  vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar. Pretendo no desperdiciar parte alguna de las golosinas que me quedan. Estoy seguro que serán más exquisitas que las que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al  final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi  conciencia. Espero que la tuya sea  la misma, porque de cualquier manera... llegarás. Mario De Andrade.

Amigo lector, si su alma tiene prisa, no lo piense ni lo posponga, haga que en verdad su vida valga la pena, busque por y para siempre... La esencia. Usted ¿qué opina?