Cosmovisión

Generación agotada

Hoy le comparto un resumen de un interesante artículo de Rosaura Barahona: Generación Agotada


Nacieron en la última parte del siglo XX. Viven en una transición provocada por las revoluciones: Mediática, cibernética, sexual y polí¬tico-social. Las crisis han sido y son parte de su realidad cotidiana. Los anticonceptivos y la revolución sexual les permiten tener relaciones sexuales sin casarse. Posponen la edad de la boda y la llegada de los hijos (que son menos). Los homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexuales salen a la luz, exigen respeto y, por fin, se integran al panorama social.

Los privilegiados estudiaron y soñaron con una carrera que ayudara a cambiar el mundo. Los no privilegiados vieron crecer el abismo entre su mundo y el otro, cuando el campo se terminó y los salarios se degradaron. Los obreros que antes comí¬an tres platos, hoy se conforman con un refresco y una bolsa de fritos. Nutrirse es imposible; matar el hambre, consigna para sobrevivir. La frivolidad es su norma de vida. Valen por lo que generan, no por su talento. El narcomundo, infierno o paraí¬so, es omnipresente.

Juventud, delgadez, dinero y consumismo son los nuevos dioses de su Olimpo. Las arrugas, las canas, el cansancio, un cuerpo normal, no usar accesorios o ropa de marca son pecados imperdonables que los condenan al ostracismo social. Importa discutir y defender los valores, no ponerlos en práctica. La doble moral construye un sólido edificio sobre tales cimientos.

El mundo se globaliza y se agrava la polarización entre el 1er y el 3er mundo. México sigue empantanado a pesar de la alternancia. Los insaciables partidos se enriquecen y se adueñan del Paí¬s. La impunidad impera. El empleo deja de ser de planta y con prestaciones. Trabajan jornadas dobles sin pagos extras porque “Hay cientos esperando tu puesto”. La ley los protege, pero se hace de la vista gorda cuando las empresas se salen con la suya.

Al casarse desean empezar con todo. Un solo sueldo no alcanza. La pareja debe trabajar. Si llegan los hijos, a buscar guarderí¬as. Corren todo el dí¬a cada quien por su lado y se reencuentran en la noche, siempre cansados. Estrés, presión alta, infartos y depresión son familiares cercanos. Consumen Prozac como antes consumí¬amos ‘salvavidas’. Carro del año, vacaciones al sitio de moda, colegios caros (no necesariamente buenos), la acción de un club ostentoso, la casa en la colonia debida y el conservadurismo a flor de piel.

Hable con ellos y compruébelo: Están exhaustos. Les falta sueño y les sobra cansancio de tanto correr tratando de morder su propia cola. Es una generación agotada.

Antes de morirse, deberí¬an detener su tiovivo y bajarse a respirar, ver las montañas, dar gracias por estar vivos y comerse un helado sin hacer nada. La vida también es eso. ¿Qué opina?