Cosmovisión

Educa a tus hijos con un poco de hambre y un poco de frío

El amor por los hijos nos lleva a cegarnos y a olvidar lo que a la larga los hará felices. Es común que los padres, sobre todo los de amplios recursos económicos, les construyan un mundo sacado de un cuento de hadas, aislándolos así de la realidad. Tarde que temprano el cuento termina y los hijos se enfrentan a un mundo desconocido, lleno de trampas y callejones sin salida que no sabrán  sortear.

Hace tiempo, la imagen de Pelé, llorando, conmovió al mundo entero. El Astro del fútbol, admitió que su hijo de 35 años, fue arrestado junto a 50 personas más en la ciudad de Santos-Brasil, acusado de narcotráfico, y agregó: Es triste ver a tu hijo metido en grupos como ése y ser arrestado, pero él tendrá que sufrir las consecuencias. Yo estaba demasiado ocupado y no me di cuenta. Yo que siempre he peleado contra las drogas, no noté lo que pasaba en mi propia casa... Qué triste que un hombre tan talentoso se haya “distraído” en su jugada más importante: La formación de sus hijos.

Y esa historia no es un hecho aislado, es la vida de cientos de padres atrapados en una agenda saturada de trabajo y compromisos fuera de casa. Que compensan la falta de atención a sus hijos con bienes materiales. Los inscriben en las mejores escuelas, los rodean de lujos y comodidades y piensan que así cumplen con su tarea, cuando lo único que hacen es formar niños que desconocen el hambre y tiran lo que no les gusta. Hijos tiranos, pequeños monstruos insoportables y prepotentes que sufrirán y harán sufrir a sus semejantes, porque siempre se han salido con la suya.

Muchachitos que creen que sentir frío o calor es cuestión de aire acondicionado, que han sentido el cansancio por caminar unas cuadras cuando no hallaron estacionarse frente a la discoteca, que piensan que el trabajo de los padres es firmar cheques para que ellos tengan todo lo que se les antoje.

¿Qué posibilidades tienen los hijos de convertirse en personas de bien si  les damos todo y no les educamos la voluntad? ¿Qué hijos formamos si con nuestra actitud les mostramos que el dinero es lo más importante en la vida? Confucio decía “Educa a tus hijos con un poco de hambre y un poco de frío”. Cuánto bien les haríamos practicando esa máxima tan sencilla. Y cuánto daño les hacemos poniéndoles todo en bandeja de plata.

Hay realidades que los padres quisiéramos desaparecer; el sufrimiento de los hijos, el exceso de esfuerzo y las carencias económicas. Sin embargo, esas realidades no los hacen felices de momento, pero a la larga pueden forjarlos como personas de bien.

Ojalá que más padres se preocupen por saber dónde andan sus hijos. Que no les vaya a pasar que llegado el momento digan: “Estaba demasiado ocupado y no me di cuenta”. Autor anónimo. ¿Usted qué opina?