Cosmovisión

Edades

Compramos y vendemos frases hechas que tratan de explicar lo inexplicable: La vida, ese difícil camino que todos sabemos cuándo empieza, pero nadie sabe cuándo termina.

Pasamos por edades, logros y fracasos, alegrías y tristezas, y cuando niños, oímos a los mayores decir que pasamos por la mejor época de la vida, que tenemos todo por delante y que debemos estudiar para llegar a lo que son ellos. O sea, adultos estresados llenos de ambiciones, que si son pobres, desean ser ricos, y si son ricos, viven con miedo a perderlo todo. Hartos de la rutina si tienen trabajo y desesperados si no lo tienen. Y uno, niño pero no tonto, no ve ventajas en llegar a esos picos de depresión y estrés. Ah y no la pasamos del todo bien, entre escuela y mandatos paternales.

El adolescente lleno de granos y cambios de voz, empieza a creer que el mundo conspira en su contra y los mayores se ponen de acuerdo para perseguirlo, y siguen oyendo a los mayores decir: ¡Juventud, divino tesoro, te fuiste para no volver!

Y pronto llegamos a los 20, los 30 y a los 40, con sus balances peligrosos de revisar la vida y concluir que ¡ojalá tuviera 20 años otra vez!

Luego, ponderamos las ventajas de ser maduros y decimos a los menores: Ustedes no saben vivir. ¡Ya verán cuando tengan mi edad! Y entre Pilates, cirugías y tratamientos rejuvenecedores corremos hacia la vejez, que se aproxima con achaques, reumas y miopías.

 Y llega el momento en el que nada nos viene bien. Hora de decir: El mundo es una porquería; Valores eran los nuestros. Y concluimos que cuanto más se vive, más se puede aprovechar lo malo y lo bueno para cambiar lo que ha sido perjudicial y defender lo que bien hicimos en nuestro paso por la vida.

 No hay que creerse más de lo que uno es. Cada vida vale por sí misma y no todos cumplen sus sueños, pero si lucharon, la sensación será de satisfacción y no de amargura. Todas las edades son buenas y no se dirá la última palabra mientras haya vida y esperanzas.

El niño, el joven, el maduro y el viejo forman una cadena vital y complementaria donde todos son importantes. Viva cada etapa con la sensación de ser útil y respetable. Enrique Pinti

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