Cosmovisión

Decidí triunfar

Y así, después de esperar tanto, un día como cualquier otro...¡decidí triunfar!

Decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas; decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución; decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis; decidí ver cada noche como un misterio a resolver; decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz. 

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas está la única y mejor forma de superarnos; aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar.

Descubrí que no era yo el mejor y que quizá nunca lo fui, me dejó de importar quién ganara o perdiera....

ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer. 

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.

Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien “Amigo”.

Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento... el amor es una filosofía de vida. 

Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de éste presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.

Aquel día decidí cambiar tantas cosas... aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad. 

Desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar. Walt Disney

Amigo lector, consciente que la vida le brinda incontables oportunidades para realizar sus más caras aspiraciones, y que las oportunidades son para quien las hace suyas...

Afronte la vida con la actitud de aprender, de cambiar y de crecer.

¡Prime su desarrollo personal!Convénzase que una vida sin objetivos no merece vivirse; que saber y querer utilizar su potencial es una opción absolutamente suya, y que al tiempo, cada quien  se convierte en lo que quiere llegar a ser.

Asuma los riesgos y atrévase a triunfar.

Deje ya de temerle al fracaso, evite que la indecisión lo paralice y que el tiempo lo consuma.

Compruebe que el éxito no es casualidad, que los buenos resultados no llegan por si solos; que la suerte es el resultado de quienes constante y consistentemente hacen un trabajo inteligente, y que la perseverancia es un camino para llegar al éxito.

Usted elije hacer de su vida una creación magistral o un mausoleo a la mediocridad; ser su dueño o la sempiterna victima de la suerte y sus circunstancias... suya es la responsabilidad.

En usted esta la clave del bienestar y del progreso.

Decídanse a ser exitoso... que para triunfar no necesita de milagros, sino de comprometerse consigo mismo y entregar su máximo esfuerzo.

No renuncie ni se desanime.

¡Honre su esencia!: Sea un triunfador, o al menos... inténtelo ¿Usted qué opina?