Cosmovisión

Bullying

El capataz de un frigorífico tenía a su cargo 20 operarios, la mayoría de raza negra. Como era racista su relación con ellos era muy tensa. Cada vez que se equivocaban, los trataba cruelmente, lo que no hacía cuando se equivocaban los de raza blanca.

Un día, los empleados de raza negra abandonaron sus puestos de trabajo y fueron a la oficina del gerente de la empresa -un hombre de valores profundos y gran sabiduría- a expresarle su reclamo: -Venimos a presentarle nuestras renuncias. -¿Por qué? Ustedes son mis mejores empleados y saben cuánto los aprecio, dijo el gerente. -El problema es el capataz. Nos insulta y maltrata constantemente. Nos mira con odio solo porque somos negros. No aguantamos más y preferimos renunciar a continuar en estas condiciones. -Espérenme aquí, dijo el gerente.

Fue a donde el capataz y le pidió el parte del trabajo realizado. –Señor, hasta ahorita hemos procesado 70 animales. -El informe dice que había reses de pelaje blanco y otras de color negro. Separe en 2 bandejas los 70 corazones. En una ponga los corazones de las reses blancas y en la otra los de las negras. Lo espero en 10 min. en mi oficina para que me diga cuántos hay de cada clase, dijo el jefe.

Al entrar a la oficina, se encontró en una incómoda e inesperada situación, sus compañeros estaban allí. –Señor, es imposible hacer lo que me pidió. Sabemos que todos los corazones son iguales. -Ese es el punto. Usted ha dejado crecer su odio hacia las personas de raza negra. Así, al pedirle que separara los corazones, quiero que entienda que todos hemos sido creados por Dios. Él nos ha dado un color distinto de piel, y eso es todo, nuestro corazón, sentimientos, pensamientos y organismo, funcionan y son exactamente igual en cada uno de nosotros.

Perplejo y avergonzado el capataz sintió haber recibido la lección más importante de su vida. Sin dudarlo, abrazó a sus compañeros y les pidió su perdón por haber sido tan cruel con ellos. Autor anónimo

Amigo lector, antes que despreciar a una persona, imagine que pasaría si un día alguien muy cercano a usted necesitara un trasplante de corazón, y que éste, proviniera de una de esas personas que usted discriminó. ¿Qué opina?