Cartas de América

La agenda latinoamericana de 2014

Comenzaremos con el cambio de mando de la CELAC, que pasa de ser dirigida por una Cuba cambiante, que busca acercamientos de entendimiento con Estados Unidos y brinda rendijas de apertura a sus habitantes.

Comenzaremos con el cambio de mando de la Comunidad de Estados Americanos (CELAC), que pasa de ser dirigida por una Cuba cambiante, que busca acercamientos de entendimiento con los Estados Unidos y brinda rendijas de apertura a sus habitantes y de entrada a los capitales extranjeros bajo un mando menos duro que el de recién aparecido hermano Fidel, quien cumplirá 88 años.

Dicho mando, lo asume el 28 de enero Costa Rica, convirtiéndose en el tercer país, después de la isla y antes Chile, en dirigir a la CELAC, esperando que su papel sea más activo, aunque no es lo esperado. Apenas cuatro días después, el dos de febrero, el Partido de la Liberación Nacional (PNL) enfrentará las urnas buscando un tercer mandato consecutivo con la candidatura de Johnny Araya Monge, una pelea que se vislumbra compleja ante el acelerado crecimiento del Frente Amplio, un promisorio partido de izquierda, que pelea con la candidatura del joven José María Villalta Florez-Estrada, un carismático asambleísta que puede conseguir ganarle al partido más tradicional de aquel país.

El mismo día, también en Centro América, el Frente Farabundo Martí par al Liberación Nacional (FMLN) se prepara para marcar historia llevando a la presidencia al primer ex guerrillero, hoy vicepresidente, Salvador Sánchez Cerén, que va a una elección muy cerrada contra el tradicional partido de derecha, Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), que no concibe como un partido como el FMLN, está redistribuyendo la riqueza, siempre estancada en unas pocas manos, y con todo el dinero posible, apuesta a recuperar el poder.

Descendiendo un poco por el continente, llegamos al 23 de febrero, día de las elecciones intermedias en el Ecuador, que renovará a sus 221 alcaldes y a los 46 prefectos (gobernadores) en ése número de provincias. Será una elección que la Patria Altiva i Soberana (PAIS) dominará sin mayor problema gracias a la gran popularidad y aceptación de Rafael Correa Delgado, a quien la población seguramente le volverá a brindar un voto de confianza para que se acompañe de alcaldes, prefectos, concejales y vocales en la Revolución Ciudadana que está transformando gratamente al Ecuador.

Apenas unos días después, el 11 de marzo, Michelle Bachelet volverá a dirigir desde el palacio de la Moneda el rumbo de Chile, esperando que reoriente la política exterior para acompañar el proceso regional que vive América Latina, y que al interior consiga, establecer la gratuidad de la educación superior, y también y más importante, convocar a un constituyente que permita a los chilenos dejar la constitución pinochetista que sorprendentemente continua rigiendo en ése país austral.

Regresando a Centro América, Panamá podría volver a cambiar de régimen, con el retorno del Partido Revolucionario Democrático (PRD), que está haciendo una fuerte campaña bajo las riendas de Juan Carlos Navarro, que enfrente a la cartera de la derecha en el poder, que busca comprar a billetazos a sus dirigentes, como lo intentó con Félix Moulanier, dirigente juvenil del PRD y vicepresidente de la COPPPAL-Juvenil, a quien le ofrecieron cargos y dinero par irse sin más con ellos. El 4 de mayo marcará, esperemos, el castigo a esos actos y al mal gobierno de Ricardo Martinelli.

Pero una de las elecciones que encierra una importancia mayor que el cambio de gobierno, es la colombiana, ya que de la reelección de Juan Manuel Santos el 25 de mayo, depende la continuidad de los diálogos de paz con la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), aunque pareciera que el Partido Social de Unidad Nacional, o Partido de la U, conseguirá el triunfo, éste no ocurrirá hasta la segunda vuelta el 15 de junio.

Y pasando la gran fiesta futbolera de 2014, DilmaRousseff se presentará el 5 de octubre en primera vuelta y el 26 del mismo mes en la segunda, para buscar su reelección en Brasil. Una elección complicada para el Partido de los Trabajadores (PT) que es fuertemente cuestionado por la creciente clase media que exige más y mejores derechos una vez que se plantean salir de la pobreza después de 12 años de gobiernos de izquierda.

Para cerrar, el mismo día de la segunda vuelta en Brasil, el Frente Amplio de Uruguay buscará que Tabaré Vázquez vuelva a tomar la batuta que le deje con grandes márgenes de aprobación Pepé Mújica.

Mientras, México caminando hacia atrás.