Trampantojo

Corona: Donde hubo fuego, negocios quedan

AFORISMOS en Facebook: -Corona: Pacto de fuego.  -Si la vida te da mercados... Haz negocio. -Si la vida te da cerillos...haz mercados.  -Vargas Llosa: el incendio del día de antes. -GGM: El olor de la ceniza… -Rulfo: Vine al Corona porque me dijeron que aquí vendían cenizas. -GGM: 100 años de quemazón. -Corona: La magia de la mafia al servicio del poder... -Corona: Sin negocio no hay paraíso. Corona: Negocios sin fronteras. -Corona: Un mercado DesTACADO. - Corona: TOTALMENTE quemado!! - Incendios vemos, mercados no sabemos. -CORONA: El peor proyecto d’ELEGIDO.. -El PRI en GDL se quema y deja quemar... CON TODO!!! -Corona: Ganó el interés. Perdió interés. -Al pueblo PRI y MERCADOS. #YONOQUIEROESEMALL. -El mundo es un MERCADO. -Todo mundo quiere una corona, al menos en la cabeza. -La arquitectura al servilismo del mercado... -CORONA: Una mafia natural. -Ganó el mercado ($)... Perdió la arquitectura. -Corona: Los falsos profetas de la modernidad no comprendida.-Corona: Lejos de la poesía. -CORONA: Donde hubo fuego... NEGOCIOS quedan.

REFLEXIONES: Tras la presentación del proyecto, se han disipado dudas que confirman sospechas: La distancia entre una presentación atractiva y un proyecto inadecuado, que además es una extraña y mala referencia para la enseñanza de la arquitectura (cuando se habla de respetar el contexto urbano en los centros históricos, aunado a la necesidad por construir identidad y dignificar el entorno), nos sitúan en la antesala de una intervención atroz que tendrá potentes repercusiones en el ánimo y la inteligencia arquitectónica y urbanística de la ciudad. La prisa es enemiga de la calidad y el proyecto integral significa todavía la oportunidad de reivindicar el trascendente papel que juega la arquitectura en la consolidación de los ideales de una comunidad a partir del imaginario en el colectivo social. Estamos a tiempo de encontrar una solución mejor y levantar con paciencia y esmero un edificio que contribuya a  generar las condiciones de riqueza material que una obra debe proveer. Los tiempos políticos le dan al traste a las aspiraciones por contar con la arquitectura emblemática y de excelencia que se pudiese convertir en referencia para las generaciones futuras.

Demando la cancelación del proceso y que se proceda a replantear el proyecto, para que sean tomados en cuenta los actores más importantes: Los locatarios.

La voracidad conlleva un alto índice de ceguera al no permitir que se perciba que las carencias de visión estratégica nos conducen al patíbulo del fracaso. Ya no queda tiempo para terminar la obra ajustada a plazos políticos, a menos que se prevea lo chafa de la fábrica y ganen las premuras, como siempre. No. No es sólo el entorno. Es el diálogo, es la construcción colectiva del habitar. Es algo mucho más ambicioso.

 

gemmazul@hotmail.com