TODOTERRENO

El silencio de la sociedad

A la memoria de mi madre.

 

El silencio tanto de la prensa como de la sociedad, en el oprobio que padeció el  pueblo de Allende Coahuila, y muchos lugares más, de cierta manera se justifica, pues en ese momento histórico, la población en general se encontraba totalmente sometido al miedo y terror de grupos delincuenciales, (similar a le época de los nazis) donde no solo la vida de la persona estaba en peligro sino de toda la familia, incluyendo niños y ancianos, era como tener una pistola en la cabeza.

Las autoridades fueron rebasadas, sometidas y algunas hasta de  cómplices actuaron. La alta delincuencia, sentó sus reales en Coahuila a principios del sexenio anterior, mismos que fueron ganando terreno en todo el Estado. Esta vorágine y frenesí de terror, obligaron al pueblo a inhibirse en todas sus actividades cotidianas, algunos optaron por el auto destierro, ocasionando además  un letargo económico en todo el Estado.

Pero no sola la delincuencia organizada perturbó a  Coahuila, también en ese sexenio se hipotecó al Estado por más de tres décadas, con una deuda de casi  ¡¡¡40 mil millones de pesos!!!  Y tampoco se indignó la sociedad, al contrario muchos ciudadanos avalaron el brutal endeudamiento, volviendo a votar por el PRI, pero no solo por el PRI ¡votaron por el hermano del gobernador saliente! que toleró y justificó el endeudamiento.

Una sociedad omisa, pasiva y tolerante, cosecha gobiernos corruptos manipuladores y sátrapas. Se dice que el PRI, tiene políticos nacidos en el siglo XX, con ideas del siglo XIX, gobernando el siglo XXI,  con esa disparidad de ideas retrogradas el país no avanza a las exigencias del mundo.

Nada es para siempre, en Coahuila no solo se toleró un sexenio, que de por sí solo, es  una agonía en la mayoría de los casos, por ejemplo, gobernadores salientes de Sonora, Veracruz, Chihuahua, Quintana Roo y Durango. Aquí en Coahuila fueron ¡¡¡dos sexenios fraternales!!! Donde por obvias razones, los excesos del anterior no se han documentado debidamente, pero llegando ese día, las sorpresas estarán de pronóstico reservado. En otras palabras si en un sexenio existen sorpresas  ¿Qué esperamos de dos sexenios?    



jorge_alonsoguerram@yahoo.com.mx