TODOTERRENO

Las redes sociales y la justicia

Existen infinidad de casos judiciales, donde la habilidad de un buen abogado y una buena remuneración por sus servicios, aunado a invocar el debido proceso, la impartición de justicia no es tan parcial como debiera.

Después de un sinuoso andar por los pasillos de los tribunales, las víctimas de escasos recursos económicos y sus parientes más cercanos, son notificados, que no se cumplió jurídicamente con los procedimientos de una denuncia, por tal motivo se absuelve a los culpables de una felonía o se les condena a un delito menor, o bien se les “exhorta”; a tener un convenio tergiversado, abusando de la ignorancia y necesidad económica de muchas víctimas, no obstante de que las autoridades judiciales tienen la obligación constitucional de velar por los derechos de los ciudadanos y suplir la deficiencia.

Ocasionando con este proceder, que infinidad de delincuentes, no sean debidamente enjuiciados, y de pasada las autoridades bajan las estadísticas sobre esa clase de delitos graves. Dejando a las víctimas del delito, solo con el consuelo de la justicia divina, pues la justica del hombre, en su mayoría se ejerce a los más indefensos, los más pobres, con ellos son implacables.

Pero los tiempos cambian, y ahora el ciudadano cuenta con un instrumento llamado las redes sociales, que si no fuera por ellas, muchos delitos graves y no graves quedarían impunes. Pues las autoridades están obligadas a actuar conforme a estricto derecho, de lo contrario se exponen a ser presionadas y exhibidas, como está sucediendo en Veracruz con los Junior, apodados “los Porkys” acusados de violación de una menor de edad, pues, de no existir las redes sociales, el poder y el dinero, prevalecería en la mayoría de los casos.

Sabemos de antemano que los únicos que deben juzgar, son los jueces, no los medios de comunicación, ni las redes sociales, pero existen casos aberrantes, como el sucedido a la niña Merle Yuridia hija del empresario Jacques Mondaín, la cual fue secuestrada, violada y asesinada en Acapulco en 1986, por Alejandro Braun, mismo que fue liberado por un amparo, otorgado por los Magistrados del tribunal Unitario de Acapulco Guerrero, Gilberto Arredondo y Eufemio Zamudio, por órdenes del Ministro de la Corte Ernesto Díaz Infante, detenido a la postre, por haber recibido $500 mil dólares. De haber existido las redes sociales, el responsable estaría detenido actualmente.


jorge.alonsoguerram@yahoo.com.mx