TODOTERRENO

Las dos ranas

A la memoria de mi Madre, a  cuatro años de su partida a la Patria celestial


No hay nada imposible para el ser humano. Lo malo está cuando se deja influenciar por terceras personas, que lejos de alentar se convierten en una piedra de tropiezo. Hay quiénes  ante una adversidad, no ven un problema, sino una oportunidad, es decir, un  problema, es una oportunidad no resuelta.  

Como ejemplo, existe una fábula de una rana  que logró su objetivo a base de su propio esfuerzo.Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo.

Cuando vieron qué hondo era el agujero, le dijeron a las dos ranas, que para efectos prácticos, se debían dar por muertas.Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas.

Las otras seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles.Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió.

Ella se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible.Una vez más, la multitud de ranas le gritaban  y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenía caso seguir luchando.

Pero la rana saltó cada vez con más fuerzas, hasta que finalmente logró salir del hoyo.

Cuando salió, las otras ranas le dijeron:”nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos”. La rana les explicó que era sorda, y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo.

MORALEJA: 

La palabra tiene poder de vida y muerte. No siempre es bueno prestar atención a lo que nos dicen. Ese es el poder de las palabras, a veces es difícil comprender que una palabra de ánimo pueda hacer tanto bien. En la NASA, hay un póster de una abeja, que dice así:“Aerodinámicamente, el cuerpo de una abeja no está hecho para volar; lo bueno es que la abeja no lo sabe”

OTROSÍ DIGO. Fe de erratas. En mi columna anterior, por un error involuntario se escribió la palabra gravar en lugar de grabar.

La primera obedece a impuestos o contribuciones, la segunda a filmar en video. Fui víctima del auto corrector de la computadora, algo similar le pasó a Rafael Pérez Gay, leer columna. Erratas asesinas. Milenio. 23 sep 2015. http://www.milenio.com/firmas/rafael_perez_gay/Erratas-asesinas_18_597120302.html. 


jorge.alonsoguerram@yahoo.com.mx