TODOTERRENO

Los primeros cien días

Solo faltan 13 días, para que se cumplan los primeros 100 días de la administración municipal de Miguel Ángel Riquelme Solís, como alcalde de Torreón. Ya lo dice el tango “volver” de Gardel, veinte años  no son nada. Y cien días menos.  Tan es así, que el mismo Riquelme solicitó otros cien días más. Es decir, serán 200 días para cumplir con sus promesas de obras, que el mismo se impuso, pero ni con la duplicidad del término solicitado que vence el 19 de julio,  será suficiente, aun con la ayuda que recibe del Ejecutivo Estatal, por ser miembro del mismo partido, el PRI. A diferencia del alcalde de Saltillo que es panista, donde existe una sana distancia por razones obvias.  
Pues en un  acto de extrema  euforia, el alcalde lanzó el reto de múltiples obras, sin tomar en cuenta las carencias básicas  que heredó de su antecesor. Claro está, que a los pocos días de haber tomado posesión declaró que “la realidad del municipio es más grave de lo que imaginaba”. Aquí lo cuestionable es, ¿dónde quedaron los recorridos por todo Torreón que realizó el hoy alcalde durante la campaña? los cuales  le permitieron tomarle el pulso, tanto a los ciudadanos como a la ciudad. Y lo que es peor, ¿dónde estaban sus asesores y colaboradores? uno de ellos Miguel Mery Ayup, secretario de ayuntamiento con Olmos, mismo que tenía información privilegiada, quien lo acompañó durante sus recorridos por la ciudad. Hoy flamante primer regidor. Que por cierto, se transita  con un perfil muy bajo, tal vez guardando las formas para no herir susceptibilidades.
Pero lo más importante de  cumplir con lo prometido, es decir, con las obras de inicio, es seguirles dando mantenimiento, que es la base para que una ciudad se vea limpia y civilizada. Porque de lo contrario, una vez cumplido con la entrega de dichas obras y programas, si no se les da seguimiento y mantenimiento, de nada sirve. Tenemos la experiencia de la anterior administración encabezada por Eduardo Olmos, que empezó a tambor batiente, a las cero horas del inicio  de su administración, y solo fue una llamarada de petate, durante los primeros cien días o menos. Pues olvidó los servicios básicos y se enfocó en un solo proyecto La nueva presidencia y la Plaza Mayor
Definitivamente no hay plazo que no se cumpla, ni día que no se llegue. Y los primeros cien días están a la vuelta de la esquina. Claro, con el auto refrendo solicitado por el alcalde, únicamente alarga la fecha, que más temprano que tarde se llegará. Aquí la coincidencia es con las próximas elecciones para diputados locales, donde precisamente se efectuarán el próximo mes de julio…Casualidad o estrategia.


jorge.alonsoguerram@yahoo.com.mx