TODOTERRENO

Supermercados y tiendas de conveniencia

Algunos supermercados y tiendas de conveniencia han estado abusando de su clientela al engañarla falazmente. Es común que en los anaqueles donde exhiben sus productos, se encuentre una gran oferta del 50% de descuento o más, pero al llegar a las cajas registradoras las empleadas cobran dicha “oferta” a precio normal.

Si el cliente reclama y argumenta que el producto adquirido está en oferta, la cajera lo verifica y lo ajusta a lo argumentado por el comprador, es decir, si no reclama el cliente la oferta no es válida.Pero la gran mayoría de los casos la clientela da por hecho la buena fe de la empresa y no está al pendiente de cada uno de los productos adquiridos.

Pero se ha dado el caso que si algún cliente revisa (en su domicilio)  su nota de compra y advierte el engaño o mala fe que fue objeto y procede a reclamar dicha argucia al día siguiente con su nota de compra en mano, el reclamo es en vano, pues para ese día ya cambiaron la oferta y lo único que posee el cliente como prueba, es su palabra contra la de ellos y por supuesto no procede la reclamación.

Empresas como Seven eleven y Al Súper están entre las más asiduas a esta práctica desleal, argumentando infantilmente que el proveedor que les suministra el producto es el responsable, pues cambia los precios sin avisarles.¿Será?

Es justo comentar que negocios como HEB  y Wal Mart empresas norteamericanas las reclamaciones de los clientes son atendidas inmediatamente sin objeción alguna, ya sea ajustando el precio a lo argumentado por el cliente o devolviendo íntegramente el dinero.

Pues saben por experiencia que la gran mayoría de las personas no perderían el tiempo ni se exhibirían ante un reclamo injusto, pues si lo solicitan es porque les asiste la razón.

Tanto la PROFECO como la Secretaría de Comercio deberían poner más atención mediante operativos sorpresa, a esas prácticas desleales que se puede considerar un robo (hormiga) al hacer creer al cliente que obtiene una gran oferta la cual no se respeta en las cajas registradoras.

Dichas autoridades deberían multar y exhibir mediante publicaciones a las empresas que son reincidentes por denuncia de consumidores o por revisiones constantes hechas por las autoridades mencionadas. 



jorge.alonsoguerram@yahoo.com.mx