TODOTERRENO

Presagio en puerta

Los tiempos electorales en Coahuila están a la vuelta de la esquina. Entre más se aproximan, también la incertidumbre de algunos priistas posibles candidatos a la gubernatura, es mayor. Se comenta que el Alcalde Miguel Riquelme es uno de ellos, pues la tolerancia y empatía hacia la gente empieza a traicionarlo, con su lenguaje corporal y facial, se delata.

Podrá ganar la interna del PRI, pero eso no le garantiza un triunfo en la elección constitucional. Se comenta que tal vez esté pensando en desistir de tan temeraria y costosa aventura, optando por terminar su mandato municipal y  esperar ser designado como Senador o diputado federal, plurinominal.     

Riquelme, y el PRI,  presagian y con justa razón, que no las tienen todas consigo, saben que hoy como nunca en Coahuila, soplan vientos con fuerte olor a alternancia. (Aroma a PAN recién horneado)  El candidato o candidata del tricolor que sea ungido remará contra la corriente, el desgaste será brutal, ante el alud de señalamientos presentes y  los que están por venir.  Tratarán de  defender lo indefendible de los excesos,  no solo de un sexenio, sino de dos sexenios fraternales, que están en el ocaso de su periodo gubernamental, aunado a la enorme “inversión” económica que representa recorrer los 38 municipios que conforman Coahuila. En otras palabras, es como si un trapecista de circo efectuara  temerarias acrobacias a gran altura sin red de protección.

Pero no solo se enfrentarán a un panorama de justos y cáusticos reclamos del pueblo de Coahuila, también encontrarán en el supuesto caso de obtener la victoria electoral, un Estado rebasado y devastado por la mega deuda heredada por los Moreira, misma que los obligará a gobernar con escrupulosa administración del erario, virtud que carecen la mayoría de los priistas.   

Otrosí digo: En el argot político y judicial, existe una implacable ley denominada de hilados y tejidos. “El artículo 666 fracción cuarta, decreta, en política el hilo se rompe por lo más delgado”. Interpretando ésta “ley de usos y costumbres”  lo más delgado son los subalternos, de segundo y tercer nivel, nunca el titular. 



jorge_alonsoguerram@yahoo.com.mx