TODOTERRENO

Ocaso y tala de palmeras

Para Yanine mi sobrina,

por haber terminado

sus estudios universitarios. 

Enhorabuena.

 

Es una auténtica pandemia  ecológica lo que está sucediendo con las palmeras en Torreón. La colonia Torreón Jardín es uno de los sectores más afectados por la enfermedad amarillamiento letal, enfermedad que afecta por lo menos 30% de las más de 80 variedades existentes de   palmas, se estima que casi el 100% de las palmeras que fueron sembradas hace más de 60 años, en dicha colonia fenecerán.

Torreón Jardín (el área más afectada) se ha convertido en un aserradero, pues no hay camellón o área verde donde no se esté talando una palmera, algunos especialistas comentan que el destino de esa especie es como los dinosaurios, van a desaparecer y serán sustituidas por otras más resistentes.

Existen más de ochenta  variedades de palmeras en el mundo,   más las que  se descubran.  La variedad  que está siendo más  afectadas aquí en Torreón son las  palmeras  "Washingtonia" especie bautizada en honor a George Washington y  canaria Phoenix, (sembradas en Torreón Jardín) cuyo origen es en las islas españolas canarias. Phoenix proviene del griego y hace referencia al país (Fenicia), donde en la antigüedad los griegos vieron las primeras palmeras.

El amarillamiento letal, fue detectado hace más de cuarenta años  en países caribeños, dejando grandes estragos, como los que está padeciendo nuestra ciudad, que lo más seguro se extienda por toda la región. Solo se han detectado entre 20 y 25 variedades resistentes a la enfermedad, por lo que las autoridades locales deben hacer un riguroso estudio y establecer  cuál es la variedad de palma más  adecuada para sustituir las siniestradas.

Pues sería una lástima que en  nuestra región desapareciera un icono como lo son las  palmeras, las cuales nos han acompañado toda la vida, pues no existe ciudad, pueblo, comunidad, ejido o ranchería en la comarca, que no posean palmeras, algunas más longevas que cualquier lagunero, como las ubicadas en Boulevard Independencia y Sertoma, que al igual que  las situadas en la avenida  Morelos, son parte de la identidad  de nuestra ciudad. Porque Torreón sin palmeras, no sería Torreón.

Otrosí digo.

Algo grave debe estar pasando en la comarca lagunera, porque no solo las palmeras están feneciendo, también la abejas están desapareciendo. ¿Acaso la naturaleza nos está pasando la factura por negligentes?


jorge_alonsoguerram@yahoo.com.mx