TODOTERRENO

Nuevas generaciones sin rumbo

Cada vez las nuevas generaciones de jóvenes, se esfuerzan por conseguir un título universitario, algunas veces seguido de varias maestrías y hasta doctorado.

Nunca había existido tanta oportunidad de preparación universitaria como en estas nuevas generaciones. Pero estos jóvenes egresados de alguna universidad, tanto privada, como pública, el futuro lo vislumbran cada día más incierto.

Pareciera que entre más se preparan, el objetivo laboral se vuelve inalcanzable. Muchos universitarios a falta de trabajo ofrecen sus servicios como meritorios, es decir, sin remuneración ni prestaciones.

Esta práctica es muy común en dependencias gubernamentales, donde algunos jóvenes meritorios ven con desánimo y encono como personas recomendadas y sin preparación son designadas en puestos relevantes sin hacer antesala de ninguna especie.

Es cierto que existe una gran oferta de profesionistas en México, y la Región lagunera se encuentra entre  los primeros lugares por la gran cantidad de universidades públicas y privadas, que han ocasionado que algunos universitarios trabajen como técnicos o hasta obreros, si bien les va, porque muchos pasan a las filas del desempleo.

Y lo peor de todo, es que  la marca México de universidades en el extranjero, no es garantía. Cuando se llega a contratar un joven universitario al perfil de su profesión, la mayoría los contratan como técnicos. Y esto se debe a la mala preparación académica que reciben de dichas universidades, pues algunas privadas más que alumnos, obedecen a clientes, es decir, con tal de conservar al “estudiante” son titulados sin cumplir el protocolo de la universidad  de asistencia, disciplina  y mínima calificación aprobatoria.

En algunas universidades públicas, los jóvenes los convierten en “grillos y porros” a beneficio de  directivos y académicos que pretenden perpetuarse en las facultades, condicionando sus calificaciones al apoyo a sátrapas universitarios.

Esperemos  que llegue el día, donde exista alguna universidad en México, que  los egresados que se gradúan, no sean producto de su dinero, ni del proselitismo académico, sino de la verdadera neurona del alumno. Como Oxford o Harvard.



jorge_alonsoguerram@yahoo.com.mx