TODOTERRENO

Éxodo lagunero

Algo grave está pasando en la Laguna. Nos hemos vuelto apáticos hacia nuestro entorno en nuestra tierra, misma que fue adoptada por la gran mayoría de nuestros ancestros, padres, abuelos, bisabuelos. Algunos vinieron de tierras lejanas sin dinero, otros hasta sin saber el idioma español. La gran mayoría de ellos triunfaron a base de mucho trabajo, sudor y hasta lágrimas.
Nos dieron educación, en muchos casos universitaria que ellos carecían, se privaron de infinidad de cosas materiales para beneficio de su familia que en ese entonces, eran abundantes los hijos, más de cinco por familia promedio. Nos dejaron la mesa puesta. ¡Ellos sí empezaron de cero! Ellos sí fincaron su futuro, prácticamente de la nada. Lucharon por su nueva tierra, como si fuera su propio terruño.
En definitiva la Región Lagunera en su área metropolitana, Torreón, Gómez Palacio, Lerdo y ahora Matamoros, es mucho más importante que las dos capitales de sus respectivos Estados, Coahuila y Durango. Si echamos una mirada al retrovisor, La Laguna fue un emporio, ejemplo a nivel nacional, donde de todas partes del mundo acudían en busca de trabajo fecundo y honesto.
Ahora con una mejor preparación académica y por mucho, una mejor situación económica de cuando vinieron nuestros ancestros, vemos con tristeza y hasta coraje que nuestros jóvenes empiezan a emigrar por falta de oportunidades. La principal riqueza de un país o de una ciudad son los jóvenes la sangre nueva, que le da vida y dinamismo al mundo que nos rodea.
De ser una región que requería mano de obra en abundancia, con salarios y prestaciones arriba del promedio nacional, estamos permitiendo que nuestros jóvenes muchos de ellos universitarios  muy bien preparados emigren. Pero lo más cuestionable es que algunas otras regiones y ciudades del país su economía es boyante, tan es así que tienen que importar mano de obra de otras ciudades y una de ellas es de la Región Lagunera, donde encuentran un terreno fértil de jóvenes bien preparados, pues lo que sobra en la región son escuelas técnicas y universidades, pero lo que falta son factorías que les ofrezcan trabajo. ¡Qué ironía!
Se comenta que algunas autoridades de ambas entidades federativas, lejos de allanar el camino a las futuras inversiones que pretenden instalarse en nuestra Región Lagunera, son piedra de tropiezo, solicitándoles y exigiéndoles infinidad de trámites burocráticos, donde los hacen desistir de instalarse en suelo lagunero, emigrando a otros lados. Uno de ellos son  las capitales de ambos Estados Coahuila y Durango, donde por supuesto les allanan el camino sin  tanto trámite burocrático.
¿Dónde quedó el espíritu lagunero, que nos dio prestigio a nivel nacional? ¿Por qué permitimos que nuestros hijos emigren de su tierra? ¿Por qué somos tan apáticos y conformistas? ¿Por qué aceptamos que se lleven las futuras inversiones?


jorge.alonsoguerram@yahoo.com.mx