TODOTERRENO

Cuetes y cohetones

La pasada temporada navideña, no fue la excepción de  detonaciones estrepitosas de cuates y cohetones. La gran mayoría de los truenos o súper truenos obedecen a celebraciones religiosas, principalmente de la iglesia católica.

No hay festividad de algún Santo, donde la alegría sea manifestada con detonaciones escandalosas desde las cero horas, y así dura todo el día y la noche, ante la complacencia de los curas y autoridades políticas.

Está de más decir que dichas explosiones causan incertidumbre en la población, sobre todo por la inseguridad que vivimos y seguimos padeciendo.

Pero no sola causa molestias e irritación  en la población, al ser víctimas de la alegría de unos pocos que desean “compartir” su júbilo en forma por demás estridente, también está haciendo  estragos en las mascotas, principalmente en los canes, que al escuchar dichas detonaciones se esconden en algún lugar de la casa y no dejan de temblar, por no saber que está sucediendo, pues su oído es muy sensible, al grado que varios médicos veterinarios, que atienden a dichas mascotas han  reportado fallecimientos por infartos fulminantes.

Los religiosos deben exhortar a sus fieles a que las celebraciones sea intramuros, pero desafortunadamente entre más ruidosa sea la festividad, aunado a cierre de calles arbitrariamente, piensan que más adeptos tiene el “santito”.

Y las autoridades correspondientes, tienen la obligación de investigar donde consiguen dichos detonantes (la mayoría de procedencia china) que cada vez son más potentes, y una vez detectados a dichos comerciantes, los consumidores no podrán adquirirlos. Es decir, las autoridades deben  ir a la raíz del problema, indagando como llegan los cohetones y demás pirotecnia.

Pues si solo reprenden con una multa a las personas sorprendidas en flagrancia y a los distribuidores o vendedores los dejan operar libremente, las detonaciones seguirán espantando a la población, aunado al daño que son víctimas las mascotas, pero lo más delicado del uso de pirotecnia es cuando algún cuetón le explota en la mano o en la cara alguna persona, por tal motivo urge se detecte a los distribuidores de dicha mercancía para la tranquilidad de la población en estos tiempos de inseguridad.

Otrosí  digo. Tal parece que Kate Del Castillo se posesionó en la vida real, del personaje de la reina del sur, donde fue protagonista. Pero una cosa es la realidad y otra la ficción. Algo parecido le sucedió a Boris Karloff con Drácula, donde en la vida real seguía interpretando dicho personaje.


jorge.alonsoguerram@yahoo.com.mx