TODOTERRENO

Auto vocero

A escasos seis días de cumplir sus primeros 100 días como alcalde de Torreón, Miguel Ángel Riquelme Solís, se ha caracterizado, por su intenso ritmo de trabajo, mañana y tarde, incluyendo sábados y domingos. Al grado que muchos de sus más cercanos colaboradores no le siguen el ritmo. Algunos prefieren seguir en su zona de confort, ya sea en sus oficinas o en algún restaurant o café.
Otra de sus características, es que al menor comentario antagónico a su administración, inmediatamente replica en forma personal, como sucedió con (PC 29) participación ciudadana 29, donde los señala de querer sangrar a SIMAS  con un millón y medio de pesos, declaración con la intención de desacreditar a PC 29, obviamente no logrando su objetivo. Lo que no aclaró, el alcalde,  fue que dicha cantidad proviene de un contrato sugerido y  autorizado por la anterior administración, para auditar a la paramunicipal, donde PC 29 no interviene en lo absoluto.
Igual sucedió en un programa radiofónico recientemente, donde el Ingeniero Moisés  Picazo Salazar, a nombre de Alianza Cívica A.C. e Información y participación ciudadana A.C. comentó que los consejeros de los diferentes consejos dentro del municipio, no son objetivos, pues muchos de ellos son proveedores del ayuntamiento, por lo tanto, carecen de veracidad sus opiniones. Pero resulta que a escasos cinco minutos de la entrevista, con el Ingeniero Picazo, entró la llamada del alcalde Riquelme donde refutó, lo argumentado por el entrevistado, replicando, en un monólogo que se prolongó por más de 30 minutos, hasta que terminó la “entrevista”.
Si bien es cierto, el alcalde tiene derecho de réplica, también es innegable que cuenta con una gran cantidad de subordinados y asesores, como el secretario de ayuntamiento, algunos regidores, y directores, pero sobre todo, su director de comunicación social, Jorge Hernández Guerra, que debe ser su vocero en casos similares y escabrosos, para no exponer al alcalde a un exabrupto, que como ser humano pudiera cometer, porque en sus declaraciones no hay reversa. En cambio, a un subalterno se le puede aplicar la “ley de hilados y tejidos”, (el hilo se rompe por lo más delgado) claro está, tomando en cuenta que el Alcalde quisiera y acepte, que su vocero lo represente.  Porque existen algunos alcaldes, que en un bautizo quieren ser el niño y en un velorio el muerto.


jorge.alonsoguerram@yahoo.com.mx