TODOTERRENO

Apatía a la política

La gran mayoría de la gente condena la política. Muchos dicen estar totalmente decepcionados de los políticos. Dan por hecho que todos o casi todos los que ingresan, lo hacen para enriquecerse. Que la política es sinónimo de corrupción e impunidad. Por lo tanto estiman prudente no participar,  es mejor mantenerse al margen. 

Pero la realidad es otra, pues todos participamos en política, unos directa y otros indirectamente. Pero de igual manera los beneficios o consecuencias nos llegan en diferentes formas.  Nuestras autoridades fueron elegidas mediante un proceso electoral donde participaron políticos de diferentes partidos, pero también debimos  participar nosotros con el voto. 

El contar con múltiples beneficios depende de una decisión política, pues el presupuesto, tanto para el sector salud, seguridad, educación, e infraestructura urbana, es aprobado por el congreso. Inclusive la religión que profesamos se la debemos a los políticos que elevaron a rango constitucional la libertad de credo, y qué decir de la libertad de tránsito, misma que nos autoriza viajar por toda la república sin restricción alguna.

El decir que no participamos en política, es una utopía, pues existen muchas formas   de ingresar, no solo por el sufragio, también  el pagar impuestos estamos contribuyendo a robustecer el erario que es la energía que mueve a un país.

Por lo tanto, nadie se salva de la política son derechos y garantías consagradas en la Constitución.  Todos estamos comprometidos de una u otra manera en la política. Pero una cosa es navegar de muertito, con el trillado argumento de que muchos  políticos  son unos ladrones y otra, es no reconocer que tenemos las herramientas necesarias para obligarlos a cumplir con sus obligaciones. 

La apatía es el mejor aliado de la gente que nos gobierna, entre menos ciudadanos voten, mejor para ellos,  pues la fortaleza del partido  en el poder es el voto duro, es decir, el sufragio famélico, el que se conforma con migajas, la dádiva del hambre, que reparten solo en elecciones. En cambio, nuestra participación por pequeña que sea, desconcierta al político en turno, pues sabe que perderá al ser rebasado los votos del hambre manipulados por ellos. Votar es bueno para México.  


jorge.alonsoguerram@yahoo.com.mx