#ANDOMORELEANDO

Convertir espacios en lugares.

La idea de espacio público como garantía de la democracia y espacio de libertad para los ciudadanos se encuentra hoy en una profunda crisis y el conjunto de razones a las que ésta responde es difícil de desmenuzar por su naturaleza multifactorial. La percepción de inseguridad podrá ser alguna de la razones por las que hemos dejado de salir a las calles y parques a pasear, la pobre calidad con que los espacios de convivencia se han construido sería, sin duda, otra más de las respuestas a esta preocupante nueva forma de vida que incluye vivir en un fraccionamiento cerrado, preferir pasear dentro de un centro comercial climatizado a caminar en un parque.
Nuestras ciudades se han convertido en escenografías que adornan nuestros trayectos y las prisas no nos dan tiempo de detenernos a contemplar el paisaje (tenga valor estético o no, todo es relativo). Nos aproximamos a ese lugar que sólo existía en la imaginación de Bradbury en el que los anuncios espectaculares miden ciento cincuenta metros de largo para que los automovilistas a alta velocidad puedan apreciarlos y donde caminar no está permitido, además, el espacio electrónico ha ganado terreno sobre el físico, ese que no requiere presencias corporales humanas ni movimientos físicos.
 “Las conversaciones y las reuniones pueden tener lugar dentro de la arquitectura del software de las teleconferencias” escribió LangdonWinner y cada vez es más común ver familias enteras sentadas a la mesa sin cruzar una palabra entre ellos y escribiendo hábilmente mensajes desde su teléfono. Nosotros hemos insistido en retomar nuestra naturaleza caminante y volver a ser la ciudad extrovertida que alguna vez fuimos, saliendo a recorrer nuestras calles a pie o en bicicleta, apoyando el comercio local y participando activamente en nuestra querida ciudad.
Recordando que para conocer el alma de la ciudad hay que recorrer sus calles como dijo Jacobs y recordar que la proximidad urbana impulsa a la humanidad hacia adelante, fomenta el intercambio de ideas y fortalece las redes del entramado social. Tenemos qué apropiarnos de los espacios públicos visitándolos y entendiendo la ciudad como nuestra “casa grande”.
Es importante pues convertir nuestros espacios en lugares donde pasen cosas, donde se den los encuentros, donde intercambiemos el saludo y la sonrisa amable. En este año que apenas comienza se siente en el ambiente la expectativa sobre lo que la nueva administración podrá  hacer por nuestra ciudad pero no debemos olvidar nuestra parte (cada vez más importante) y concluyo citando a Edward Glaeser que escribió: “La insensatez de la renovación urbana basada en los proyectos de construcción nos recuerda que las ciudades no están construidas por edificios, sino por personas”


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