Intersticio

¿A dónde va nuestro centro?

Caminar hoy por ciertas calles del centro de Torreón es una experiencia muy distinta a haberlo hecho hace 8 años. La fuerza centrífuga del “progreso” nos llevó a extender la mancha urbana y nos fuimos a vivir a las periferias.

Esa tendencia nos venía ya empujando desde mucho antes de que llegara la violencia que mata en la calle para darnos el último “aventón” a dejar abandonado nuestro centro.  Después de que la propuesta de Moreleando propiciara un cambio en la manera de ver y pensar el centro (la gente lo empezó a visitar sin alguna mejora física, así, con banquetas en ruinas y oscuridad se fue recobrando la confianza) cambiaron las cosas. Si revisamos el tramo de calle que, después de haber sido reactivado por la ciudadanía (y nadie mas) el municipio “remozó” podremos notar, en un vistazo general de google earth, que el área “mejorada” es solo un pedacito del sector.  Ahora al recorrer la Morelos podemos ver en cada esquina uno o dos policías cuidando que nada se salga de control, vemos nuevos negocios abrir casi cada semana, en su mayoría bares.

La ecuación que se da en otros lugares del mundo para una reactivación real incluye componentes comerciales y de ocio, educativas, de servicios y sobre todo de vivienda. Manuel Delgado habla de ser mas prudentes al momento de utilizar el la palabra “gentrificación”, pues son tantas y variadas las condiciones de cada barrio que resultaría irresponsable acomodar en el mismo casillero todas la dinámicas de reapropiación de los centros urbanos.

Por lo pronto aquí en Torreón podemos identificar algunas de las características necesarias para acceder a esa clasificación. Los alquileres se han duplicado y esa es la gasolina que comienza a alimentar el fuego de los desplazados. Los servicios son insuficientes (existen ya cortes semanales en el suministro de agua), la basura y el mal manejo de residuos nos están llenando de ratas. No sabemos todavía en qué se convertirá nuestro centro pero lo que se ve muy claro, es que, el orden de los factores sí altera el producto. Primero los bares y la basura condicionan seriamente la posible repoblación del sector. Digamos pues que le siguen faltando patas a la mesa.


@jorgeruvao