Intersticio

Matachines vs Automóvil

Llegó Noviembre y con él,  las tradicionales peregrinaciones engalanadas con las coordinadas coreografías de cientos de matachines que danzan incansablemente en un ritual que nos ha sido heredado por la tradición Tlaxcalteca desde el siglo XVIII. Su origen religioso es innegable y las imágenes de la Virgen de Guadalupe que acompañan a estos grupos en su andar lo hacen evidente.

También, es tiempo en que se dejan ver los afilados colmillos del voraz consumismo disfrazado de esferitas y luces intermitentes de colores, que uniforman a muchas ciudades del planeta y nos recuerdan que es hora de comprar y llenarnos de objetos que quizá en algunos meses se pierdan en una gran montaña de basura. Por otro lado, en la “realidad plana”, la de las redes sociales, se pueden leer reniegos provocados por el caos vial que se vive sobre todo en el centro de la ciudad y todo ello a causa de ese ritual ancestral que desde la visión de personas en situación de coche, desquicia la ciudad y nos obliga a caminar mas de lo normal, a tener que recorrer mayores distancias y tener que esperar minutos embebidos en la congestión vehicular. 

Vivimos en una ciudad peculiar que después de haber sido azotada por la peor de las violencias apenas comienza a levantar la cara y sacudirse el miedo (aunque  sabemos que no se ha superado del todo). Buscamos también aferrarnos a algún rasgo que nos recuerde nuestra identidad mientras vemos como es destruido nuestro patrimonio físico; Edificios emblemáticos en abandono y otros más siendo víctimas de cirugías pretenciosas y de muy mal gusto son parte de nuestro paisaje urbano cotidiano. Algunos deciden desde su escritorio el disfraz que tiene que vestir nuestra lastimada ciudad y mientras tanto nosotros, que no luchamos por nada, deseamos que poco a poco se desvanezca también nuestro patrimonio cultural y simbólico para convertirnos en una ciudad genérica. Si ese es el objetivo, vamos por el camino indicado, sin darnos cuenta de que la dictadura del coche de la que escribió Debord nos tiene arrodillados con todas las aberraciones que incluye. 


@jorgeruvao