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Que se siente

Los tiempos se acortan para decidir el cambio de dirigencia en el PRI Matamoros, la desesperación surge y los alborotados se promocionan, en algunos casos con actitud patética y en otros, o sea en el resto, con el crespón en la mano. 

Muchos son los llamados, pocos los elegidos y la contundencia de la frase hará llorar a mares a aquellos que se sienten semidioses y confunden las palabras.

Lamentablemente la política crea mitómanos que se olvidan del futuro, pues piensan que tres años es toda una vida y que tienen derecho a cerrar puertas, olvidando que mañana esas mismas puertas tendrán otras llaves de acceso.

Flaco favor hicieron  al operar en contra de aquellos a quienes en el futuro cercano se tendrían que acercar.

Pero ni modo, así son las cosas en la política, hoy son aliados mañana enemigos y pasado mañana socios, aunque terminen las alianzas en los juzgados.

Los puestos en política  no se heredan, pues aunque se los hayan prometido, el equilibrio de las fuerzas indica que por naturaleza otros serán los beneficiados, ya que el equilibrio natural garantiza algo sólo a quienes  tienen la posibilidad de accesar. 

Negarlo, obedece a necedades surgidas de la falta de experiencia y la natural proclividad a abstenerse de leer la historia, esa materia que debería de ser obligatoria desde la primaria hasta la muerte.  

De aquí a febrero ya no hay nada que hacer, salvo esperar, sentarse tranquilamente y ver pasar los días, acudiendo solo a donde lo invitan. 

Ya se evaluaron los cuadros, ya tienen medidas las posibilidades y las encuestas que tienen en su poder muestran expedientes impresionantes que bien podrían convertirse en el catalizador final para la toma de decisiones. 

De lo que se tenga consignado dependerá mucho la posibilidad final, los partidos políticos no son locales, por lo que, los comités nacionales meterán su cuchara y del estatal ni hablar y ahí es donde muchos globos se desinflan,  otros explotan y algunos mas remontarán los cielos.

La paz y la concordia se sostienen en las posibilidades, ellas no por casualidad, logran tranquilizar los ánimos, las inquietudes y las visiones, tan solo vislumbrar una luz al final del túnel da tranquilidad, pero cerrar el hueco provoca desconfianza. 

Las actitudes totalitarias, sectarias, intransigentes o territoriales, provocan solo reacciones liberales, extremas, intolerantes o provincianas. Es tiempo de reflexionar, pero lo curioso del caso es que, ante la inevitable realidad de los tiempos por venir, la ambición de poder mantener el poder es mucha y algunos se olvidan de las sabias palabras del viejo políticos campechano, “El Negro” Carlos Sansores Pérez; “El que ya bailó...... QUE SE SIENTE.