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Ya páguele contralor

Los puntos a favor del gobierno de Enrique Peña Nieto subieron como la espuma después de atrapar al Chapo Guzmán, cuya pistola 45 incautada llevaba grabadas dos referencias a la revista Forbes, lo cual demuestra que el santo señor de las hierbas y los polvos mágicos, disfrutaba sobremanera las menciones públicas mundiales.

En una sola semana, la calificación al gobierno federal subió 3 puntos porcentuales, fenómeno que no se dejaba ver desde la captura de la Maestra Elba Esther Gordillo, cuando las simpatías subieron en 7 puntos, record jamás igualada en lo que va de la administración.

Lo relevante de esta acción, es que la caída de la aprobación de su gobierno en febrero del 2014 hizo que las líneas se cruzaran por primera vez y que se ubicara el descontento por encima del 50.8 por ciento.

El efecto de la detención del capo, hizo volver las líneas a su lugar, bajando el descontento hasta el 48 por ciento.

Cifra preocupante de todas maneras si consideramos que al inicio de su mandato en Diciembre del 2012, la desaprobación se ubicaba en el 34.5 por ciento.

El asunto es trascendente cuando vemos el impacto diferente entre perseguir a un político y atrapar a un capo. Sin duda el tema estará en el análisis del grupo de asesores de la presidencia de la República.

La percepción de seguridad también cambio sus parámetros,  pues en una sola semana subió 6 puntos porcentuales la sensación de que ahora estamos mejor que antes y bajo 4 puntos la sensación de que estamos peor que antes.

En asuntos más locales, la percepción sigue siendo mala, sobre todo cuando los responsables de cuidar, son señalados públicamente y sin consideración alguna.

Salir a cenar tacos puede ser muy bochornos cuando un jefe invita a sus colaboradoras más cercanas, pues un encuentro inesperado puede convertir la noche en pesadilla y las quesadillas en papilla.

Resulta que en una taquería de la calle 4, llego el Contralor a cenar con sus pupilas, nada raro en cualquier equipo de trabajo, todos con hambre y perfectamente uniformados con la M grande bordada en azul.

Lo lamentable del caso es que un poco más tarde, cuando ya habían servido la cena a los trabajadores municipales, llegó al lugar la dueña de una casa de cambio, quien al percatarse de la presencia del funcionario en voz alta le pidió que le pagara lo que le debía.

Los comensales todos dejaron los platos, para observar el show sin pagar  “cover”, mientras la señora le preguntaba al funcionario la razón de no ir a pagar, inquiriéndole acerca del monto inclusive.

El Contralor ya del mismo tamaño del salero, le sugirió a la dama en cuestión que pasara  por presidencia para que se le liquidara el adeudo y  el enojo fue mayor, pues ella entendió que la deuda la pagaría la tesorería municipal.

Ya de despedida, la señora indignada le advirtió al funcionario que si no pasaba el siguiente día a pagar inclusive los réditos, ella iría a la plaza a manifestarse con una manta.

Poco debe de ser el sueldo que recibe el funcionario si en 5 meses no ha podido pagar una deuda, ojala que la alcaldesa le suba el sueldo para que lo pueda hacer, pero como sugerencia para evitar la manifestación en la plaza, mejor YA PÁGUELE CONTRALOR.