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Solidaridad

El cambio de estrategia se comienza a notar, el principio de orden vislumbra el regreso de la confiabilidad y la prueba de fuego está en la crisis del transporte, pues es notorio que los concesionarios que están en orden fueron amenazados, no se entiende el paro de otra manera.

El reclamo por permisos adicionales no procede, por la simple y sencilla razón de que  de entrada parten de la ilegalidad y no cumplen con las reglas de renovación del transporte.

Notorio fue el incremento día a día, de taxis extranjeros con la cualidad de ser autos viejos, de baja cilindrada todos en color blanco y con placas de diferentes estados de la unión americana.

En que se amparaban para circular ilegalmente y para romper las normas eso lo tendrá que revisar la autoridad, no se puede confiar cuando se relajan las formas y se impide el crecimiento y la seguridad al funcionar sin ningún tipo de seguro.

Esta es una prueba de fuego para la sociedad en general, la crisis no se podrá resolver sin la participación ciudadana, pues la solidaridad será esencial para recuperar el orden.

Hagamos un poco de historia, en 1955 Rosa Parks mujer de color se negó a ceder la silla del autobús a un joven blanco y fue arrestada, esa simple acción fue suficiente para que todas la población de color de Montgomery se negara a utilizar el transporte público, lo que los llevó a la quiebra.

Lo relevante del caso es que también los blancos no racistas respondieron al llamado y se solidarizaron con los hombres y mujeres que caminaban rumbo a su trabajo, ofreciéndose como facilitadores del transporte.

El ejemplo llegó a las fábricas y se organizaban los obreros que tenían carro para pasar por sus compañeros que no disponían de vehículos, los empresarios molestos con el racismo adecuaron su parque vehicular para ofrecer el servicio exclusivamente a la gente de color.

Sin violencia lograron su objetivo, los transportistas quebrados no volvieron al negocio y se ampliaron los servicios públicos desde el estado y los municipios.

A fin de cuentas, se derrotó  al racismo.

Hoy en Tamaulipas pueden cambiar las cosas, si la sociedad recapacita y está dispuesta a  ayudar, las cosas pueden cambiar, solo es necesario dejar a un lado la insensibilidad y voltear los ojos a las banquetas.

Si quienes tienen auto están dispuestos a levantar a las mujeres y los niños que caminan, sin variar su rumbo simple y sencillamente acercándolos a su destino, mucho se haría.

Si los empleados con auto se organizan para transportar a sus compañeros de trabajo que vivan por el rumbo, mucho se abatirían los retrasos.Si los patrones cancelan los castigos por retardo estaríamos hablando de una verdadera intención de cambiar las cosas.

Si los industriales disponen vehículos para facilitar la llegada a sus obreros, estaríamos hablando de una respuesta ciudadana en apoyo al orden y se entendería que para salir de un problema solo hace falta SOLIDARIDAD.