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Pleitos de familia

Poco futuro se vislumbra cuando afloran tan temprano los pleitos familiares, sobre todo cuando estos se sustentan en los negocios públicos que desde la presidencia y el DIF se tienen que hacer.

Si porque la adquisición de bienes son necesarios para brindar el servicio a la población, pero lamentablemente los cotos de poder divididos a veces reclaman espacio, para, sin cotización de por medio, vender, pues en montos pequeños no se requiere por ley. 

Sin embargo la suma total si hace mella en el erario público, por ello tal vez, la contraloría se inconforma cuando ve con recelo que los nexos sanguíneos pudieran abultar los costos finales.La principal preocupación no radica en que este tipo de situaciones se den, sino en la exhibición sin vergüenza de las debilidades y ambiciones familiares, pues depredadores de las arcas siempre han existido, sean del partido que sean, aunque antes no utilizaban los medios de comunicación para revelar sus discrepancias.

Tampoco se hacían públicos los pensamientos ni mucho menos se expresaban de viva voz con periodistas a la vista.Pero el dolor nubla la vista, desconecta las neuronas y suelta la lengua en los momentos menos oportunos, mostrando su educación, su ambición y desde luego su desesperación.Bastante tienen en palacio con los pleitos entre grupos, para tener que soportar ahora, los filiales.

Pero aunque es harina de otro costal, el Potrillo matamorense Alejandro Fernández, a la  sazón, secretario de economía del municipio, planea entre sus allegados una gran actividad que detonará el turismo de inversión, pues en el parque Olímpico proyecta una gran concentración de perros, para crear el Paseo Canino.El Kalusha, hermoso perro labrador negro, perdón, de color, se encuentra animado con esta brillante idea, pues piensa que la economía se mejorará, con la venta de correas, collares y pecheras, además de las fantásticas croquetas campeón, de hecho piensa llevar a La Canora a la inauguración.

El famoso can, defiende la propuesta milagrosa, pues según él, éste municipio es el más visitado del mundo, pues por sus calles transitan taxis de Oklahoma, Nebraska, Idaho, Ohio, Florida y hasta uno que otro de Nueva York.Según él, todos los carros de alquiler vienen repletos de turistas de esos lejanos lugares, y vienen porque que se han enterado ya de la bonanza económica generada por el mencionado Paseo Canino de fin de semana.

Matamoros crece y avanza, aunque queda la duda si esas placas son válidas, pero mi perro dice que eso es seguro, pues en un recorrido que él presenció, ningún agente de tránsito intentó siquiera hacer la señal de Alto, aunque tampoco notó si hicieron la señal de la cruz.

La poca obra pública en este municipio fronterizo se debe entre otras cosas, a que la familia no se pone de acuerdo, a que los patrocinadores no han recibido su premio, a que los agentes de tránsito padecen estrabismo, a que los inspectores de alcohol son cegados por luz neón  o a que todos los recursos se han destinado a promover la vida canina en la ciudad.¿Será verdad aquello que dice que hasta los perritos abren los ojos en un mes? No lo sé, pero por lo pronto ya afloraron LOS PLEITOS DE FAMILIA.