Optimus

Necesita perro

El Kalusha, hermoso perro labrador negro, perdón, de color  ya no puede y esto es definitivo, su poderío anterior se ha perdido, a tal grado que ya nadie le toma fotografías, pues se ve flaco , cansado, ojeroso y sin ilusiones.

La edad se le vino encima y  la que más sufre es su pobre perra concubina, La Canora, pues a ella le ha dado por tomar tequila en cantidades industriales para darse valor y acosar a mi pobre y disminuido perro de aguas.

Es lamentable el espectáculo que brinda todos los días, ella, la perra, pues al perro le vale una soberana pulga su interés libidinoso, el sabe que ya no puede y como viejo sabio recita:  “Cuando todo es pujanza.......con la lanza, Cuando ya la fuerza mengua.....con la lengua”.

Así que con dedicación y esmero, se entretiene chupando huesos viejos que se va encontrando en el jardín,mirando de reojo a la ofrecida que pasa contoneándose alrededor del hueso, o de los huesos, pues El Kalusha ya parece costal de esos.

Dadas las necesidades apremiantes de La Canora, en casa hemos tenido varios problemas con ella, sus aficiones etílicas la han llevado a la desesperación, asusta a los niños, vamos también a los adultos, hace días pasó por la verja de atrás un fotógrafo de prensa y el acoso de la perra, hizo que su arma de trabajo cayera al suelo.

Como debe de ser, todos nos deslindamos del caso, no nos hicimos responsables de los daños y llegamos a la conclusión de que había que cambiar de domicilio a la perra para evitar más estropicios.

Esa decisión consensuada, ha sido festejada por más de tres días por el perro agradecido, quien ahora sí, cuando abro la puerta de la cocina, festeja mi presencia y mueve la cola a gran velocidad, por lo que dado el calorón del domingo y lunes, estoy pensando seriamente en meterlo a la casa para que la refresque.

La que no quedó nada feliz fue La Venus, pues la llegada a su territorio de su hermana La Canora ha sido terrible, ya que la perra de la casa ladra más fuerte y a la pobre de la oficina la tiene toda “azorrillada”.

Y es que dos perras juntas son difíciles de controlar, y más cuando una tiene problemas hormonales, pues según me explica Cesar Millán, el encantador de perros, una perra insatisfecha es lo mas difícil de domar, a veces necesitan más de un perro.

Toda esta historia para ver si algún lector tiene un perro Labrador de pedigrí con la noble intención de preservar la especie y equilibrar hormonalmente a La Canora, de cualquier color, pero eso sí, joven y bien alimentado, pues la perra es lujuriosa, mándenme un correo electrónico y nos ponemos de acuerdo.

Dado que, el servicio social que prestaría haría muy feliz a muchos, la perra está dispuesta a entregar al padre uno de sus cachorros, la perra es prieta, regordeta, caderas amplias, orejas limpias, tiene poco uso pero eso sí, ladra fuerte y NECESITA PERRO.