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Faltan huevos

La vida es cíclica, podrá cambiar la moda pero la historia no, esta se adecua a las circunstancias nuevas y se repite una y otra vez.

Según Forbes la tasa de secuestros en Tamaulipas alcanza anualmente la cifra de 40 por cada 100 mil habitantes, esto coloca a nuestro estado en primer lugar en la tabla por encima de estados como Morelos y Tabasco.

Lo relevante del caso, es que con esa tasa estaríamos hablando de que en Reynosa por ejemplo este año sufrirían privación ilegal de la libertad, aproximadamente 240 personas, en razón de la última cifra proporcionada por el INEGI, que en este caso es superior a los 600 mil habitantes.

En Matamoros estaríamos hablando de casi 200 personas, pero en el caso de Tampico, Madero y Altamira, llegaría a las 280 anuales.

Estadística que alarma, pues en esa zona representan más de 23 secuestros al mes, la tendencia a la alza sin duda tiene que ver con la denuncia sin duda, pero cual denuncia nos preguntaríamos, pues en los records oficiales no existe ese número tan alarmante.

Sin duda existen, la seriedad de las investigaciones de la prestigiada revista así lo avalan, sin embargo es menester analizar concienzudamente los números y de donde los obtienen, pues en el caso de esta nota, los mismos fueron avalados por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal A.C.

Asociación civil que reconoce no tener los elementos suficientes para avalar las cifras, pues para llegar al número final tuvieron que sumar los reportes de las diferentes instancias de seguridad: Policía Federal, Sedena y Semar, ya que no existe un organismo que compile y depure los datos asentados.

Y para explicar con claridad, les pondré un ejemplo: el patrullaje en las ciudades se lleva a cabo en forma mixta, es decir participan autoridades federales, estatales y militares, cada elemento responde a un mando diferente, en el supuesto caso, como hemos leído muchos en la prensa, de que localicen una casa de seguridad con 5 personas privadas de su libertad, el reporte llega al ejército, a la marina, a la policía federal y a la policía estatal, es decir se multiplica por 4 el número de secuestrados recuperados con vida.

En el mismo estudio refieren que es Tamaulipas el número uno en este tipo de acciones, pues del número total de secuestros en el país, en Tamaulipas se recupera con vida al 70%.

Sin embargo esa cifra se omite, pues no reditúa mediáticamente nada, ni tampoco se especifica que Tamaulipas es paso natural de migrantes por cercanía geográfica y por considerarse santuario de pateros.

La conclusión es simple, el tráfico de migrantes abulta las cifras y no hay autoridad que ponga fin a este inhumano flagelo, pues en muchos de los casos son los mismos policías quienes lo promueven y practican.

En Matamoros todavía están esperando saber el desenlace sobre la detención de 14 policías federales denunciados y detenidos por secuestro el año pasado.

Y si quiere usted saber por qué considero la vida cíclica, déjeme explicarle que hace muchos años en el 2004 se me antojó un pastel de carne, igual que hoy antes de sentarme a escribir, pero nueve años después me quedaré con el antojo pues la respuesta desde la cocina fue la misma; FALTAN HUEVOS.