Melancolía de la Resistencia

Una historia incorrecta

En 1880, cuando Giovanni Battista y Giacomo, los 'Tucci Twins', cumplieron cinco años, sus padres, no sabiendo qué hacer con esos niños, aceptaron el ofrecimiento de una feria itinerante; los siameses fueron exhibidos en una gira europea.

Los famosos hermanos Tocci, Giacomo y Giovanni Battista, nacieron en Locana, Italia, en 1875. Eran dos siameses unidos a partir de la sexta costilla y fueron, a finales del siglo XIX, estrellas del espectáculo en Estados Unidos. Locana es un pueblo, que entonces era miserable, de la región de Piamonte, en la parte baja del Valle del Orco. Giovanni, el padre, experimentó un acceso de locura, un extravío, cuando vio en los brazos de la comadrona a la criatura que acababa de nacer. Su mujer yacía exhausta después del parto, y no tenía cabeza para apreciar las dos que acababa de parir y, mientras la comadrona limpiaba a las criaturas e improvisaba qué hacer a continuación, Giovanni Tocci salió de su casa en un estado de alienación tal que fue retenido por la gendarmería del pueblo y después remitido al manicomio de Turín, que era el que quedaba más a mano. Lo que estoy contando es rigurosamente real; más que una historia descarnada se trata de hechos ocurridos en el siglo XIX, cuando todavía no se inventaba la corrección política. Hoy sabemos de ellos porque llegaron a ser muy famosos en Estados Unidos, y en el clímax de aquella fama la gente quería saberlo todo de sus siameses predilectos. Mark Twain escribió un cuento inspirado en ellos, Those Extraordinary Twins, que después se convertiría en la novela Pudd'nhead Wilson.

Los Tocci tenían dos cabezas, dos cuellos y cuatro brazos y a partir de ahí, de la sexta costilla para abajo como he dicho, los dos cuerpos se convertían en uno solo, con dos piernas (cada gemelo controlaba la suya), aunque tenían dos corazones, dos estómagos, dos juegos de pulmones, dos diafragmas y compartían un larguísimo intestino, el ano y el pene. Como puede suponerse, los Tocci tuvieron una infancia tortuosa, en 1880, cuando Giovanni Battista y Giacomo cumplieron cinco años, sus padres, no sabiendo qué hacer con esos niños que no podían tenerse en pie, aceptaron el ofrecimiento de una feria itinerante, que paraba todos los años en Locana, para llevarse a los siameses en una gira europea que los exhibió, durante todo ese año, en ciudades de Italia, Suiza, Alemania, Austria, Polonia y Francia. Los padres recibían jugosas cantidades de dinero con las actuaciones de sus hijos, y además se libraban de la obligación de cuidarlos, así que cuando la feria propuso renovar el contrato, Giovanni y su mujer aceptaron que los siameses siguieran de gira permanente durante los siguientes once años.

Giovanni Battista y Giacomo eran, según se sabe por la ingente cantidad de notas de periódico que les dedicaron, "inteligente y artístico" el primero, e "idiota" el segundo, de acuerdo con un artículo publicado en 1891 en el New York Daily, cuando los Tucci twins estaban recién desembarcados en Estados Unidos. En ese mismo artículo también se informaba que los siameses no podían caminar, el tronco, con sus dos piernas, era incapaz de soportar el peso de las dos cabezas y los cuatro brazos, de manera que sus actuaciones eran pura exhibición, la gente se agolpaba para mirarlos yacer en un gran cojín, o en un sillón amplio y desde ahí, desde su obligada inmovilidad, saludaban a su público moviendo sus cuatro brazos. Además la nota del New York Daily dice que Giacomo, el idiota, bebía agua mineral y que en cambio Giovanni Battista prefería la cerveza y que en ocasiones, quizá por el efecto de esta bebida, los siameses se peleaban a manotazos con una preocupante intensidad, que obligaba a intervenir a su representante.

En esa gira por Estados Unidos que duró siete años, ganaban mil dólares a la semana y cuando decidieron retirarse habían amasado una fortuna considerable, que invirtieron en la compra de una villa en Venecia, ya no quisieron regresar a Locana, la villa miserable que los había visto nacer. A partir de su retiro veneciano, en el año 1897, la historia de los Tucci Twins se dispara en varias direcciones o, más bien, se disparata. De toda la información que hay sobre la vida que llevaban en su lujosa villa, haré una suma, más o menos sensata, de lo que puede haber sido el resto de su existencia. Se dice que vivían encerrados, que no salían nunca y que tenían una abundante servidumbre que los ayudaba a resolver sus incontables dificultades cotidianas, comenzando por la de su inmovilidad. Se dice que en 1904, aunque no se explica de qué manera ni bajo qué circunstancias, los Tucci twins se casaron con dos mujeres y también se dice que murieron en 1912 y que dejaron, aunque esto ya parece increíble, dos hijos. Y aquí termina esta historia incorrecta del siglo XIX, rigurosamente verdadera.