Otro camino

Estado y sociedad en el pantano

La libertad que reclama la reivindica para todos... Cabe decir, pues, que la rebeldía, cuando desemboca en la destrucción, es ilógica...: Albert Camus

A los que ven la realidad como producto de conjuras, los acontecimientos de estos meses parecieran darles la razón, caso por caso. Tlatlaya, Ayotzinapa, la casa blanca, la torpeza de doble moral ante la "reforma educativa", la mezcla de lenguajes racistas con la obscenidad en la construcción multimillonaria de un nuevo edificio del INE, al mismo tiempo que se indultan las ilegalidades del Verde y un alud de barbaridades en todos los ámbitos de las estructuras del Estado. Incluyendo, por supuesto, a los partidos (que son protoestados).

Sin excluir a una institución clave del aparato estatal como la UNAM, donde estamos presenciando cómo se "procesa" una designación de rector con las más típicas conductas carentes de transparencia y de participación de los involucrados, unas 400 mil personas, sobre todo los estudiantes, quienes están privados del mínimo derecho a intervenir en una decisión que los afectará durante por lo menos otros cuatro u ocho años.

El Estado y todas y cada una de sus partes, encarnados en nombres y apellidos desde el presidente Enrique Peña Nieto hasta los custodios del Chapo, tienen un inmenso rechazo en todo tipo de muestras, encuestas y no se diga en los pasillos, los rumores y los modernos corrillos de las "redes sociales". Casi nadie les cree nada.

Pareciera que actúan para lograr la desconfianza total, que llega a la hilaridad, ante cada una de las "historias" que nos dicen, un día y otro, lo contrario, como ha sido en el famoso "basurero de Cocula", en las impúdicas y arrogantes palabras del general secretario de la Defensa y la versión del día en torno a los videos del Chapo, los que no tienen sonido y los que "aparecieron" de pronto.

Sorprende, o al menos me sorprende, por qué, ante este escenario de un Estado desprestigiado y empantanado, no surge una respuesta social capaz de forjar un camino distinto.

En parte ello se debe a que los "opositores" son parte de la casta del poder. También a que las "formas de lucha" se convirtieron en letanías o de plano en mercancías a la venta en el bazar.

joelortegajuarez@gmail.com