Otro camino

Mi ruta a lo "Daniel Blake"

A principios del año recibí mi boleta predial, tenía un incremento 10 veces mayor al del año anterior. No imaginé que iba a cursar una travesía burocrática del tipo vive Daniel Blake en el filme del director británico Ken Loach con guion escrito por Paul Laverty; en efecto, Daniel Blake, un trabajador de 59 años, va de oficina en oficina durante meses para tramitar asistencia pública para atender una enfermedad, hasta sufrir un infarto en el último trámite, donde por fin le resolvían su asunto.

El incremento tan elevado del impuesto predial afecta a unos 250 mil contribuyentes en la rebautizada Ciudad de México. Obviamente es un aumento desmesurado que no ha explicado el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera. Su arbitraria medida es interpretada por muchos como un mecanismo más “para hacer su cochinito para la campaña presidencial”. Si no existieran cientos o miles de trastupijes de la cleptocracia en todo el país, se podría considerar absurda esta sospecha de los contribuyentes afectados por el gobierno de Mancera, tristemente es un “rumor”  verosímil, aunque  no sea estrictamente cierto.

Ante el descontento por el incremento del predial, el gobierno de Mancera ofreció diversos “descuentos” y mantener la cuota anterior a “los adultos mayores”.

Muy orondo, palabra que usaba Valentín Campa con frecuencia, me presenté a la oficina de la Tesorería ubicada en la calle que curiosamente lleva el cabalístico nombre México 1968. En la ventanilla, al dar mi boleta predial, vieron que la dirección que aparece ahí no correspondía con la dirección de mi credencial del IFE. Me remitieron a la Tesorería General situada en Niños Héroes, otro curioso nombre.

De esa oficina me volvieron a “remitir” a la oficina de Seduvi ubicada en el antiguo Hotel Plaza al lado del Monumento a la Madre. Este “recorrido” de una docena de “gestiones” culminó con la “notificación” de un “cambio de colonia” para cinco edificios de Villa Olímpica a la colonia de Carlos Salinas.

Doscientos vecinos nos encontramos en el limbo, por un “trazo” arbitrario hecho por Seduvi hace 10 años, sin habernos avisado.

Esa es solamente una historia de las más de 8 millones de la ciudad desnuda.

joelortegajuarez@gmail.com