Otro camino

La obscena “visita” de Echeverría a CU

La libertad de expresión es irrenunciable.

 

A unos años de la matanza de estudiantes en San Cosme, el Jueves de Corpus, 10 de junio de 1971, y menos de siete de la de Tlatelolco, Luis Echeverría entró a Ciudad Universitaria el 14 de marzo de 1975. Surgieron diversas opciones para enfrentarnos a su “visita”. Algunos propusieron hacer una gran barricada; otros realizar un mitin en la explanada de Rectoría y unos cuantos optamos por ir a donde lo recibiría el rector Soberón y el resto de la burocracia, el auditorio de medicina, para manifestar nuestro rechazo a su gobierno y a su obscena “visita”.

No teníamos más armas que nuestras ideas, expuestas en una inmensa manta colgada en la torre de Ciencias; miles de volantes y nuestras voces. Tampoco teníamos fuero.

Desde temprano nos reunimos en Economía. Íbamos recibiendo informes y muchos rumores: el auditorio de medicina estaba “tomado” desde la madrugada por el Estado Mayor; habían llevado a muchos estudiantes de medicina con la promesa de darles el servicio social en el DF, también había decenas de trabajadores.

Caminamos rumbo a medicina, había miembros del Estado Mayor vestidos de blanco simulando ser estudiantes. Nos quisieron impedir continuar. No cejamos. Gritamos consignas, exigimos que nos dejaran pasar y aprovechamos que había corresponsales extranjeros para denunciar la presencia de estos guaruras.

Con mucho coraje continuamos. Logramos pasar una, dos, tres, cuatro vallas.

Llegamos afuera del auditorio y exigimos que nos dejaran entrar. Hubo muchos minutos de forcejeo. Logramos entrar. Solo había lugar en la parte superior del auditorio. Comenzamos a repartir volantes, no dejamos de gritar. Poco a poco logramos sumar a nuestros gritos a buena parte de los estudiantes y trabajadores “acarreados”. Su inicial silencio sepulcral se convirtió en combativo grito masivo de protesta.

La exigencia de los estudiantes los obligó a darme la palabra. No fue un “diálogo” acordado. Con Echeverría a mi lado condené a su gobierno. Salió huyendo. Le lanzaron una piedra. Toda la clase política, los poderes fácticos, los intelectuales y los medios me condenaron por agredir a LEA.

http://www.youyube.com/watch?v=SdP7eb1hOmg.

 

 

joelortegajuarez@gmail.com