Otro camino

No hay pa’ dónde hacerse

Estamos ya en plena campaña del 18 y la del 17, básicamente las elecciones del Estado de México.

A pesar de que muchos perredistas lo negaban, en estos recientes días tanto Barrales como Anaya han aceptado que están trabajando el PRD y el PAN para aliarse en el Estado de México. Los gobernadores del PRD Graco y demás se reunieron para hacer bloque contra Mancera.

Las encuestas, aunque en pleno descrédito nacional e internacional, indican la competencia pareja de tres bloques Morena–AMLO al frente, muy cerca Margarita Zavala y el PRI no tan alejado como debería ser, si nos atenemos al desprestigio de Peña Nieto.

Un cuarto bloque es el de los “independientes”. Tienen varios problemas. El más serio es que prácticamente no hay independientes. Luego que está en chino juntar el millón de firmas, se requiere muchísima lana. Este factor quizá haga imposible la candidatura de la mujer india propuesta por el Congreso Nacional Indigenista e inicialmente por el EZLN que tiene una postura de “ sí pero quién sabe”.

Y el peor de todos los problemas del bloque independiente es su fragmentación.

Es una cruel paradoja o “parajoda” como suele decir Muñoz Ledo con esa picaresca que el encarna.

Todo puede ocurrir.

Lo más probable es un triunfo de AMLO.

Aunque ahora sí se puede dar lo que tanto ha denunciado: un “compló” PAN-PRD para derrotarlo. Esa opción está sujeta al bazar: si el PRD obtiene diputados, senadores , gobernadores y lana del PAN se va en alianza con ellos, pero si El Peje mejora la oferta, hacen de tripas corazón y terminan  apoyándolo.

En cualquiera de esos escenarios: todo “cambiará” para seguir igual.

La partidocracia no se va a “autosuicidar” (como decía Jolopo).

Ninguno podrá resolver las cuestiones que más le duelen a la gente: la económica derivada de la inmensa desigualdad y no al revés; la corrupción, todos están manchados; la ausencia de política exterior: todos defienden el viejo y demagógico modelo de “no intervención y autodeterminación”, como lo han expresado uno tras otro Peña Nieto, los panistas, AMLO y casi todos los intelectuales “progres”. La excepción es Castañeda y por eso lo abominan, aunque no sea candidato aún.

joelortegajuarez@gmail.com