Otro camino

Ante Trump, ¿homeopatía nacionalista?

Un viejo amigo maoísta comenta ante la alianza de Trump con Putin y la defensa de Xi Jinping en Davos del libre comercio: es una ironía.

Trump ha confirmado en su discurso de toma de posesión su postura proteccionista, nacionalista, antiinmigrante y marcadamente racista.

Hemos caído en cierta trampa de Trump al poner el acento en la cuestión del muro y su financiamiento por México, omitiendo el inmenso daño que nos está produciendo su proteccionismo, aun antes de instalarse en la Casa Blanca.

Ya impuso a las armadoras automotrices gringas su retiro de México. Esta medida y su intención de acabar con el TLC va a afectar a cientos de miles y quizá millones de trabajadores mexicanos.

El “muro de Trump” es, efectivamente, ofensivo y humillante para México; por ello resulta lamentable la débil postura de Peña Nieto poniendo, en el mejor de los casos, el acento en que no va a financiar su construcción, en lugar de oponerse tajantemente al muro.

Peña Nieto nombró secretario de Relaciones Exteriores a Luis Videgaray como premio a sus gestiones para la visita de Trump a México como candidato, cuando lo había “castigado” por el mismo hecho al sacarlo de la Secretaría de Hacienda, ahora su designación se ve como una actitud sumisa de Peña Nieto ante Trump.

Además de la debilidad y ambigüedad de Peña ante la política proteccionista, racista y antiinmigrante de Trump, el rancio nacionalismo echeverrista ha reaccionado proponiendo cosas absurdas como el boicot a todos los productos procedentes de Estados Unidos.

Recetar homeopatía nacionalista para combatir la política racista y nacionalista de Trump no conduce a ninguna parte.

Frente al proteccionismo hay que defender el libre tránsito de mercancías y ante la xenofobia, la migración como condición humana irrenunciable. Ante el nacionalismo el internacionalismo.

La mejor defensa es el ataque.

Se requiere una política exterior ajena al nacionalismo aldeano del priismo.

Actuar hacia dentro de Estados Unidos apoyando a los millones de mexicanos que viven y trabajan al norte de México, como los de Aztlán en Chicago.

Las manifestaciones contra Trump son un rechazo a su racismo proteccionista.

joelortegajuarez@gmail.com