Otro camino

Que 50 años no son nada... y sin embargo...

En mayo de 1966 fue derrocado el rector Chávez de la UNAM y conquistado el pase automático, en octubre la Universidad de Michoacán fue tomada por el Ejército y en esa ocupación murió un estudiante. Miles fueron detenidos, Rafael A Talamantes fue a la cárcel más de cinco años.

Toda la década de los 60 los movimientos estudiantiles fueron reprimidos con violencia y usando al Ejército.

El gran movimiento libertario del 68 tuvo un carácter festivo, como lo dijo Marcelino Perelló y no se puede reducir a la trágica matanza perpetrada por el Estado, el 2 de octubre en Tlatelolco.

Esta tesis fue rechazada por Poniatowska y luego adoptada por Luis González de Alba.

El victimismo hizo daño al 68.

La continuidad del 68 mexicano fue insólita. Dos años y meses después el movimiento salió a las calles. Otra vez el gobierno priista de Echeverría efectuó una matanza el 10 de junio de 1971.

En el curso de esas luchas hubo diversas posturas políticas, de las corrientes y personas, dentro y fuera del movimiento. Haber participado en esos movimientos no otorga a nadie poseer la verdad.

Algunos de sus líderes cambiaron de actitud ante las luchas de los estudiantes en 1986, en la huelga del CEU, la de 1999-2000 e incluso la del #YoSoy132 fueron criticadas o combatidas por varios, entre ellos Luis González de Alba.

Nadie tiene derecho a condenarlo y pretender quemarlo en lo hoguera por unas supuestas izquierdas fanáticas, algunas muy corruptas y claramente simuladoras.

Disentir es un derecho inalienable, su defensa es consustancial a una postura realmente crítica tanto nacional como internacionalmente. Lo mismo ante medios como La Jornada, dictaduras como la de los hermanos Castro, la corrupta dinastía de los Ortega en Nicaragua o del dictador sirio y por supuesto ante el gobierno de Peña Nieto y la partidocracia sin excluir a PRD ni a Morena, específicamente a AMLO.

Los 50 años de luchas estudiantiles o 60, si se incluye la del IPN de 1956, han contribuido a defender las libertades vulneradas por el Estado y sus diferentes gobiernos, legisladores, jueces y por los poderes fácticos.

Analizar, criticar y evitar juicios sumarios está pendiente.

joelortegajuarez@gmail.com