Otro camino

Siria y el mundo, sometidos a las superpotencias

Pero el problema de las represalias personales cobra, en una época de revolución, un carácter muy especial, contra el que rebotan impotentes todos los humanitarios lugares comunes. La lucha gira toda ella en torno al poder, y es una lucha implacable a vida o muerte. León Trotsky, Mi vida.

Los bombardeos de Putin contra supuestas posiciones del Estado Islámico en defensa de la dictadura dinástica de los Asad, la confusa reacción de Obama, la posición de Irán alineado con Putin, la postura contraria de los impresentables gobernantes de Arabia Saudita y la insólita (aparentemente) postura de Rajoy, quien afirma que "hay que acabar con el IS y para ello hay que contar con Asad", han convertido al drama sirio en una criminal disputa por el poder mundial. Todo lo demás es pura y vil demagogia, de ambos bloques, donde lo único cierto son los más de 250 mil muertos y los millones de desplazados y refugiados sirios.

Es, ¿quién lo diría?, lo dicho por Trotsky, una lucha implacable a vida o muerte, cuando está en juego el poder.

No sobra recordar la postura de Ernesto Che Guevara en Argel, donde denunció que las "reglas" del "campo socialista" encabezado por la URSS repetían el comportamiento del imperialismo capitalista, donde los países atrasados eran condenados a producir materia prima, muchos de ellos monoproductores, como Cuba del azúcar, mientras los países centrales monopolizaban el desarrollo de la gran industria.

Esa postura del Che fue el principio del fin de su relación con Castro. La que finalmente lo llevó a salir de Cuba, primero al Congo, donde todavía el Comandante realizó una espectacular operación de rescate, para finalizar en la aventura de Bolivia, donde Castro dejó que la historia corriera y no rescató a Guevara, con el final trágico que todos sabemos.

Durante muchos decenios el mundo orbitó la disputa bipolar de la URSS y los Estados Unidos. Ello condujo a muchos a confundir los ideales comunistas con el papel de "cruzados" defensores de la URSS contra el Imperialismo Yanqui.

Los tics propios de esa confrontación, tristemente, están expresándose en Siria.

La utopía libertaria está más allá de la disputa de Rusia y Estados Unidos.

joelortegajuarez@gmail.com