Otro camino

Partidocracia, restauración, censura

Cuando empecé a escribir contra la partidocracia, hubo algunos criterios contra el término mismo y usaban obviedades para refutarme. Por ejemplo, reiterar el descubrimiento del hilo negro: sin partidos no hay sistema político en una democracia representativa o todos aquellos que se agrupan con un fin político son, en la práctica, un partido. Por lo tanto “los independientes” que se unen para lanzar candidaturas, a cualquier nivel, no se diga a la Presidencia, son una falsedad.

También se objetó, con mayor vehemencia, la sola posibilidad de una restauración del viejo régimen autoritario. Se contraponían datos como la existencia de un pluralismo político en todas las instituciones, como los congresos estatales y por supuesto el Congreso de la Unión, además de múltiples expresiones de actitudes de cierta autonomía en el poder judicial.

Efectivamente sería insensato, al menos, negar los cambios ocurridos en este proceso de un poco más de 30 años. Su negación ha llevado a muchos sectores de la sociedad al rechazo de la democracia y de la política misma, sin que ello se tradujese en propuestas de lucha extraparlamentarias o revolucionarias. Más bien ese tipo de repulsión “moral” a la política y los políticos se convirtió en una forma de indolencia y apatía: favoreciendo al sistema basado en la partidocracia.

Uno de los pilares de la partidocracia consiste en convertir a los partidos en monopolio político, subsidiados por el Estado. Ello llevó a las reformas de 2007; se estableció que solamente podían hacer propaganda los partidos, mediante los tiempos oficiales y sus candidatos en determinados periodos. Nadie podía comprar espacio. A muchos les pareció una medida audaz y justa contra el control de los poderosos monopolios televisivos, especialmente Televisa. Era “políticamente correcto” apoyar esas reformas. La difusión propagandística del libro Sólo así de Jorge Castañeda ha molestado a Jorge Alcocer, quien incluso considera fraude esa campaña en espectaculares, algunos spots en Televisa y la radio.

Se trata de completar el circuito: partidocracia, restauración y censura.

Castañeda o cualquiera tienen derecho de hacer política.

joelortegajuarez@gmail.com