Otro camino

Olas migratorias convertidas en tragedias

A Jesús Pacheco, un militante sencillo y congruente.

 

La tragedia en las costas mediterráneas de la semana pasada sacudió al mundo occidental. Desde 1988 hasta 2013, más de 19 mil personas han muerto tratando de cruzar el mar Mediterráneo hacia las costas de Europa, aunque la cifra podría ser mucho mayor. En 2014, 229 mil 70 personas llegaron a Europa vía el Mediterráneo. Solo 7 mil 482 por el estrecho de Gibraltar, 170 mil 757 por la parte central y 50 mil 831 por la parte oriental.

Según la Organización Internacional de los Migrantes, cerca de un millón de mexicanos  documentados e indocumentados migra anualmente y 400 mil son repatriados. Según algunas ONG, unos 400 mil centroamericanos indocumentados cruzan por nuestra frontera sur rumbo a Estados Unidos.

Las remesas de los mexicanos residentes en Estados Unidos fueron en 2014 de 23 mil 606 millones de dólares; subieron 7.8 por ciento en relación a 2013, según el Banco de México.

En cierto sentido la historia de la humanidad es la de sus migraciones. Salvo las “tesis” demenciales de los  nacionalismos extremos, tipo Hitler, resulta imposible, además de imbécil, hablar de “naciones puras “.

La migración contemporánea es, por supuesto, una expresión de la concentración de las nuevas élites del capital y del saber, que generan las nuevas e inmensas desigualdades, como dice Jacques Attali, ello está detrás de las cifras impresionantes de las olas migratorias. Están presentes también las que son producto de las guerras de todo tipo.

La migración no se puede evitar mediante ninguna política represiva.

Ante los millones de migrantes de origen mexicano y los de Centroamérica que buscan salir de la miseria con el señuelo y el sueño americano es cada vez más urgente realizar una reforma integral migratoria.

Resulta absurdo mantener una legislación punitiva contra esa ola de millones de migrantes y al mismo tiempo promover acuerdos tipo TLC, donde la principal mercancía que exportamos está excluida de esos tratados.

El dramatismo de los miles de africanos sepultados en la fosa del Mediterráneo sumado a los miles de mexicanos y centroamericanos que mueren anualmente en la ruta a EU exige un viraje.

 

joelortegajuarez@gmail.com