Otro camino

Nuevas reglas, nuevos jugadores

Más de 40 mil firmas están solicitando la cancelación del registro del llamado Partido Verde. Los argumentos que aducen son prácticamente válidos para que le cancelen el registro. La cuestión es que casi por las mismas o peores violaciones a los principios democráticos habría que cancelar los de todos los demás partidos.

De por sí, acudir a medidas coercitivas no me parece la mejor vía para construir un camino democrático. Lo mejor es que los electores decidan quiénes contienden mediante su voto. Si el Verde es capaz de engañar a un porcentaje significativo de electores habrá que realizar un gran trabajo de información para elevar el criterio de los ciudadanos, lo que antes se llamaba educación política o politización.

Los votos que obtienen los partidos actuales, empezando por el PRI, revelan un gran rezago de conciencia de los ciudadanos que votan por opciones que han conducido al país al fracaso y que han recurrido a todo tipo de trampas para obtener los votos ciudadanos, usando sus aparatos de control corporativo y clientelar, comprando obscenamente el voto mediante dinero o reparto de migajas, utilizando programas “sociales”, rebasando con creces los topes de gastos de campaña (según parece hasta por 10 veces) y miles de trucos más, sin que debamos olvidar aquella larga época cuando en las “elecciones” de la era priista votaban hasta los muertos y los candidatos obtenían hasta 99.9 por ciento de los votos.

Todo este panorama y el inmenso desencanto tras la “alternancia” presidencial de 2000 y las que ocurrieron a escalas estatal y municipal, sin olvidar la patética actuación de las cámaras de Diputados federal y locales y la de Senadores, han creado una atmósfera política de inmenso desprestigio de la democracia y la política misma. Los niveles de corrupción han rebasado los límites imaginables y ocurren todos los días desde la Presidencia hasta los últimos escalones de las estructuras de gobierno.

Por algo existe 11% de posibles anulaciones y un 4% que no confía en ningún partido en el DF.

Se requiere una reforma política que ponga nuevas reglas y abra la participación a nuevos jugadores. Sin ello seguirá la putrefacción.

 

joelortegajuarez@gmail.com