Otro camino

Silenciar al diferente

"Por miedo muchos se callaban la boca":
El hombre que amaba a los perros,
de Leonardo Padura.

Silenciar al adversario, al diferente, ha sido siempre la conducta de los Estados autoritarios y totalitarios. No solamente de ellos, también de los partidos, de los medios y hasta de algunos antiguos compañeros y amigos.

En este momento estamos viviendo en México episodios para silenciar a quienes opinan diferente.

Carmen Aristegui escribe, con razón, "lo menos que esperaríamos, después del perdón pedido por Peña, es que se frene el hostigamiento y el acoso judicial. México tiene derecho a tener periodistas fuertes, libres, independientes y críticos. No periodistas acosados, intimidados y perseguidos haciendo, para ello, mal uso del sistema judicial".

Pero no solamente los periodistas sufren acoso o intentos de callarlos.

También las izquierdas oficiales, el conjunto de la partidocracia y la casi totalidad de los medios actuaron así ante la muerte de Talamantes, como lo denuncia el antropólogo Francisco Javier Guerrero: "Con profunda indignación he comprobado que casi todos los medios de comunicación en México han omitido la noticia del fallecimiento de Rafael Aguilar Talamantes. La derecha ha repudiado a este personaje por considerarlo un agitador de ideas subversivas y la izquierda lo considera un tránsfuga y un renegado".

La defensa de la libertad es una cuestión esencial de la condición humana. Sin ella los sistemas se colapsan, por más igualitarios que sean o se ostenten.

En nuestro país cada espacio de libertad es producto de décadas y movimientos por defenderla y ejercitarla.

La treta del Estado autoritario, en proceso de restauración, consistió en colocarnos ante un falso dilema: lo prioritario es comer, las libertades son preocupaciones de los "liberales", los intelectuales.

Esa política la aplicó Stalin de manera sangrienta, hoy se aplica con menos salvajismo por el gobierno venezolano actual y su antecesor. En estos casos a nombre de la "defensa del socialismo" y de las "agresiones imperialistas".

Callar ante intentonas de silenciar a los diferentes lleva a situaciones límite.

Las que afectan a todos proceden del gobierno.

Darle una doble muerte, silenciando hasta su muerte misma, como lo hicieron con Talamantes es inadmisible.

joelortegajuarez@gmail.com