Otro camino

“Izquierdistas” más papistas que el papa

En los años 80 se decía en broma, en ciertos círculos del Partido Comunista Mexicano, que había "marxistas guadalupanos"; esa broma se volvió realidad durante la visita del papa Francisco.

Satisfechos y hasta conmovidos por algunas palabras del papa, pidiendo perdón a los indios, condenando la violencia, la corrupción, la explotación y la trata de personas entre los migrantes; sin responsabilizar a nadie ni institución o gobierno alguno.

Pronunciamientos genéricos bastaron para que "izquierdistas" callaran ante la evidente vulneración del laicismo; como cuando Peña Nieto comulgó o cuando nos "convirtió" a todos los mexicanos en guadalupanos.

Ningún "izquierdista" criticó los apapachos del jefe de la Iglesia católica a todo tipo de oligarcas, que fueron su permanente compañía durante las 120 horas de su visita.

Fueron muy tenues las críticas por no haberse reunido con los familiares de los 43 de Ayotzinapa, cuya mención quedó prácticamente prohibida en el discurso papal, lo mismo que la mención de la pederastia y mucho menos la condena a los jerarcas del clero que defienden a los pederastas.

En el fondo la broma de los "marxistas guadalupanos" no es tan baladí. Ciertos "izquierdistas" tienen un obsesivo culto al victimismo; su antiyanquismo está cruzado por un rechazo intolerante al protestantismo; otros practican la "filosofía" de "hágase la voluntad divina en los bueyes de mi compadre" cuando callan ante la persecución política en Cuba y en Venezuela.

Es significativo que el papa calificara su reunión en La Habana con el pope de la Iglesia ortodoxa rusa como la necesidad de unificar a los cristianos contra la violencia de los musulmanes, esa afirmación y la de "con el diablo no hay diálogo" lo exhiben como un cruzado contemporáneo.

Es paradójico que los "izquierdistas" sean más papistas que el papa, en una situación en que están en riesgo libertades conquistadas por decenios de lucha de movimientos sociales laicos.

Los "balances" doctrinarios de los creyentes o expertos canónicos podrán escudriñar en los mensajes crípticos del papa, inclinaciones "progres", pero ha sido muy peligroso vulnerar el Estado laico.

joelortegajuarez@gmail.com