Otro camino

Imaginación, resistencia y suma de voluntades

Los enredosos procedimientos legislativos, sus tramposas redacciones y la mala leche del Ejecutivo federal, de los diputados y senadores trataron de “colar” una legislación represiva contra las redes sociales.

Afortunadamente se produjo una inmensa movilización en las mismas redes que alcanzó a convertirse en trending topic y también se expresó en las calles de la ciudad. Cabe denunciar la conducta represora del gobierno del DF contra los manifestantes, incluso admitiendo la presencia de comportamientos infantiles y hasta de cierta cobardía de algunos grupos de chavos iracundos que agreden a otros manifestantes y descargan su coraje en los miserables policías que obedecen órdenes.

Llama la atención que la resistencia a las tendencias restauradoras del autoritarismo del priato tenga como protagonistas principales a jóvenes. Ciclo que se inició con el movimiento #YoSoy132.

También es conveniente resaltar la capacidad de frenar posiciones retrógadas cuando se consigue movilizar a sectores sociales y sumar a algunos integrantes de los aparatos de Estado, incluso diputados, lo cual indica la existencia de reservas críticas y democráticas en la sociedad capaces de consolidar triunfos, aun cuando fuesen transitorios y parciales.

Es muy saludable que ello ocurra.

Si se va desarrollando este tipo de movilizaciones, podrían irse construyendo nuevos caminos hacia la transformación, no necesariamente atrapados en las redes institucionales del sistema político, sometido a los intereses de los poderes fácticos y administrado por una partidocracia cada vez más corrompida e incapaz.

Esa ruta de resistencia, imaginación y suma de voluntades de diversos tipos y orígenes puede sacudir la modorra civil y social. También puede hacer a un lado las posturas apocalípticas favorecedoras del conservadurismo.

Sin complicidad alguna con las prácticas represoras y la política policiaca y punitiva de los gobiernos federal y estatales, incluyendo al Gobierno del DF, hay que saber tirar el agua sucia de la bañera (Mancera) sin que ello implique tirar al niño (los espacios democráticos, conquistados por muchos movimientos y durante mucho tiempo).

El legítimo rechazo a una voraz burocracia instalada en todos y cada uno de los aparatos de Estado y en sus partidos (todos sin excepción) no debe traducirse en la eterna queja y la añoranza de una inexistente arcadia social durante la era del Milagro Mexicano, cuyos datos duros nos muestran una inmensa desigualdad en todos los ámbitos: vivienda, educación, salud, derechos sociales, empleo; donde México estaba y sigue estando por debajo de países semejantes como Costa Rica, Chile, Uruguay, Argentina y recientemente Brasil.

A otros con ese cuento. El priato forjó un modelo capitalista obsceno, basado en la protección de una burguesía incompetente, voraz y en un aparato de control corporativo de los trabajadores mediante el charrismo sindical que se mantiene incólume.

La melancolía por un pasado autoritario solo se entiende por parte de los poderosos, nunca por parte de los sectores y clases sociales subordinados.

Evocando tramposamente al pasado, es como consiguió regresar el PRI.

joeloj7168@yahoo.com.mx